Por la noche se deslizan los cerebros blancos,
las narices malas flotan entre
las macetas y nadie
huele las flores.
Venimos de la rana, dice un ciego.
Venimos de la nada, dice un borracho.
En el baño se pudre un charco de letras y
tres patrullas de policía esperan
en la puerta.
¿Te gusta el senderismo?
¿Te gusta el flamenco?
Volviendo para casa los cuervos
nos dan la bienvenida
entre los tilos.
