SE SALIÓ DE LA PALABRA

No iba rápido,
simplemente tuvo mala suerte.

Se salió de la carretera
cuando miraba de reojo la belleza de
una puerta verde cerca de la carretera.

Se salió de la carretera cuando pensaba
que un reustaurante es un restaurante en Reus.

Se salió de la carretera cuando creía
que te lo caliento sonaba peor que te caliento.

Y cuando por fin decidió que cerretera sonaba
a ferretería pero que lo que de verdad
quería decir en el poema
era carretera,

se salió de la palabra.

RISAS DE FONDO

Quiero que hables
como lo haces conmigo ahora,

díselo a todos.

¡Antes me daba miedo la vida!
¡Antes me daba miedo la gente!

Busca monedas en el fondo del sofá
y compra una barra de pan, come
papeles rosas, descarga una
temporada de cualquier

serie de marras.

Escucha con atención,
se oyen risas de fondo, algún
cabronazo te ríe

las gracias.

RESULTADOS RAROS

Nos conocimos en la avenida del Generalísimo
número siete, luego creo que la vía

cambió de nombre y de ciudad.

Yo tenía quince pero ella
siempre tuvo diez

y nueve.

Los dos perdíamos el culo
por llegar a nuestro

destino.

(((como un balón de plástico
arrastrado por la corriente de un río)))

Sujetó mi cráneo entre sus manos y pudo
lanzarlo pero no lo hizo, en cambio
quiso hablar conmigo
y regalarme

resultados raros.

17-3
18-15
27-100

DVICIO QUE TIENES TOUR

He tirado a la basura
la caja de mi Bialetti, entre

tantas otras cosas.

De vuelta del súper, igual yo pienso
que ha podido ser, un balón de reglamento,
craso enemigo natural de las flores,

ha cruzado la carretera.

También pegados en una pared
estaban Javi Erro en concierto
y DVICIO que tienes

tour.

BEHOBIA

Ellos avalaron
tus peores pesadillas.

Te dijeron.

A los gatos no les gusta la pasta sin tomate,
si hay olor es porque

hay humo.

Tú no parabas de dar las gracias
a Lourdes y a su marido.

¡A ti cariño!

No hacía falta,
las lechugas estaban a dos por una
en la frutería Disfruta, es lo que tiene Behobia,

que siempre hay bolsas.

UNOS CALCETINES MIKE

No tienes comida,
no tienes cerveza, mira por la ventana,

compra una escopeta.

En la calle abundan los disturbios eléctricos,
mira por la ventana, en un lado de la calle
un hostelero de toda la vida se quema
los pezones con cera de vela,
en otro lado de la calle,
doce ratas hacen

la conga.

Todo se desmorona,
o todo encaja,
o qué se yo.

Escucha esa voz, ese hilo fino que hilvana esferas rojas
y azules más o menos equidistantes, escucha esa
voz que todo el mundo ignora y que ahora

se precipita ecológica.

Reconócelo, tu cerebro es un viejo colchón
en el trastero, una caja de cartón
en el suelo, una zapatilla rota,

unos calcetines Mike.

ESE JUSTIN

Voy a reparar
ese agujero en la carretera.

Y mientras pienso que voy a reparar
ese agujero en la carretera Justin
me mira lanzando mini lapos

desde su balcón.

Así, uno detrás de otro.
Así, como te lo digo.

Spit
Spit

Spit
Spit

Dale una ración de mimos urgente,
dale una ración urgente porque
cuando me mira fijamente
me pone nervioso.

Ese Justin.

JOYAS DE ZUCITOLA

Pobre Patxi, ayer se pasó
con el Zikiro, ayer
se pasó con

el vino.

Hoy Patxi está triste,
hoy Patxi observa cómo rozan la carretera

tres amapolas.

Una ráfaga de aire, una fragancia de lluvia
le recuerda cómo era de pequeño
y piensa que tampoco ha

cambiado tanto.

Patxi piensa en la emaciación del yo
y todo lo mezcla con

café molido.

Vale, hizo el ridículo, vale, se pasó con el Zikiro.
Vale, hizo el ridículo, vale, se pasó con el vino.

Pero que lo sepan.

A Patxi lo que más le gusta es
ponerse ciego de joyas

de Zucitola.