NADA RESEÑABLE

Hola, me llamo Mario.

Entre semana trabajo en un párking subterráneo.
Mi jornada diaria es lenta
y
perfecta.

Tengo gruesos los pelos de las cejas.
Gruesos como patas
de
insecto.

Los viernes por la tarde, cuando salgo de trabajar,
me gusta ir a la biblioteca.

Me gusta ese camino vespertino.

Por las noches, mientras me lavo los dientes,
miro tu ventana iluminada.

Caminas de un lado a otro en bragas.
Nada reseñable.

Me vuelvo a la cama.

2.515.000

Dos mil quinientos quince mil es raro.
Dos mil quinientos quince mil no es correcto.

Lo correcto sería decir dos millones
quinientos quince
mil.

Pero
en este
poema lo correcto
se puede ir a la mierda.

Y por eso beso a una cucaracha
Y por eso beso a una paloma
Y por eso beso a una rata.

Lo correcto sería envenenarlas.

PATATAS FRITAS DE BOLSA

Me hago daño masticando patatas
fritas de bolsa y sigo masticando
patatas fritas de bolsa.

Me hago daño y sigo.
¿Será el glutamato?

Supongo que se trata es de algo
implícito en la naturaleza
del ser humano.

Me mata pero me gusta.
Resulta estúpido.
¿No creéis?

De todas formas seguiré haciéndome
daño y vosotros también.

Os hace sentiros vivos.
¿Lo reconocéis?