LO SABEN LOS ARROYOS

Se acerca el otoño,
lo saben los arroyos,
lo saben los calvos en el eco barrio

Txomin.

Se acerca el otoño,
se mueven las plantas,
en la sala observan las paredes las plantas,
todos en la sala destrozan su mapa,
todos menos Raúl que se
masturba cerca de

su palmera.

Se acerca el otoño,
entra humo por la ventana,
una lagartija pega un salto,
una lagartija

salta un charco.

Se acerca el otoño,
se acerca el otoño y tú y yo
seguimos atrapados

dentro de
casa.

3,2,1 ACERO

Cuando vuelve a su
casa borracho, esa caja de
acero la golpea con un palo de madera,

la golpea con fuerza
hasta romper

el palo.

A siete kilómetros de distancia,
un pastor sentado en una piedra plana
escucha las campanas de una iglesia cercana,

sentado avanza con la mirada
entre las torres

de acero.

NO ME IMPORTA TU PALMERA

Hay muchos árboles pero tú sólo te fijas en
cómo se mueve con el viento

tu palmera.

Dices que la plantó tu padre hace años
y que por eso siempre aparcas

su viejo BMW cerca.

Dices que tu palmera es una palma
pero, ¿sabes una cosa?

No me importa tu palmera,
o palma,

o lo que sea.

Yo sólo me fijo en esa mancha en la carretera,
era un gato muerto hace una semana
y después de una semana ya no

será nada.

NO SÉ HACIA DÓNDE GIRO

Nací ser humano pero escribo
para no tener que serlo

todo el rato.

No sé planchar, no sé redactar,
no sé hacer nada que acabe

con ele.

Como cuando talan un bosque y lo transforman
en leña, yo hago pedazos un árbol para
no tener que hablar con

vosotros.

Giro para no tener
que hablar con vosotros
y para dejar de ser vosotros

todo el rato.

Giro pero no sé hacia dónde giro, dando
vueltas en círculo se ríen de mí
hasta los afinadores

de pianos.