GARBANZOS

4 a.m.

Vuelvo para casa en metro.
Delante de mi asiento una chica vomita garbanzos.
Está borracha.
Supongo que como lo hemos estado todos alguna vez.
No sé qué siento.
No sé si es asco.
Tampoco es pena.
Es una dosis de absoluta realidad la que me invade.
Espero que se te pase.

Descansa desconocida.

Mañana será otro día y entonces decidirás,
o no, sabrás que cenar garbanzos
no fue tan buena
idea.

UN BUEN PIFOSTIO

Montaron un buen pifostio.

Breasty Beverly
y aquel viejo loco que imitaba a los gatos.

Tenían tres buenas razones para hacer lo que hicieron:

1ª razón: La desilusión.
2ª razón: Los camareros en general.
3ª razón: Se llamaba Grecia y vivía con sus padres.

Dejaron una nota en la escena del crimen
y se largaron a toda ostia en ese
viejo coche
al que llamaban el cojo.