LA DÈFENSE

Siempre chirría
la misma puerta en la misma plaza.
Siempre ladra el mismo perro.
Siempre pasa lo mismo
cerca de casa.

Se multiplican los toldos,
puedo ver los cercos,
los pliegues sin
planchar,
el paso del tiempo.

Mejor me pierdo en La Dèfense.
Mejor me pierdo entre esos
bâtiments francophones.

Necesito ficha técnica y permiso de circulación.
Necesito que me acompañen tres tunantes.

Dos polacos y un francés.

El polaco alto es guapo pero le falla la bouche.
Siempre chirría la misma puerta
en la misma plaza.

Siempre ladra el mismo perro.

MADRE, ME PICA EL PIE

Me
gustaría no
tener nada que perder.

Madre, me pica el pie.
Madre, déjate
la piel.

Puedo imaginar
mi vida contigo en otra dimensión.
Yo seré tus amigas, yo te ayudaré a barrer
esa capilla del siglo dieciséis.

En esa capilla te casarás de nuevo,
y de nuevo seré,
y de nuevo recibiré tu mismo
amor sin condición.

Me gustaría no tener nada que perder.

Madre, me pica el pie.
Madre, déjate
la piel.

EL MILAGRO DE LA EDUCACIÓN

Por ser dispositivo me criticaron
profesores y alumnos.

Me
llamaron gamberro,
español sin fundamento.

Me dijeron.
Nos gusta de ti que no eres andaluz.
Nos has encantado mucho
.

Pero ellos se quedaron allí.
Y yo me marché tan lejos como pude.
Ahora trabajo en Gallega de Patatas, de turno de noche.

Cuando me quedo absorto mirando fijamente
a esos tubérculos no veo patatas,
veo catedráticos.

El milagro de la educación.