
Qué bien
huele mi ropa recién lavada.
Qué bien huele mi ropa cuando no
huele a nada.
A veces pienso que no valgo para nada.
Pero qué bien huele mi ropa recién lavada.
Pero qué bien huele mi ropa cuando
no huele a nada.

Lanzo un moco
a tu ensalada de verano
y te digo que son más baratas
las drogas duras que los aguacates.
Que sale más barato drogarse que comer sano.
Tú te lavas las manos y me dices
que
las ensaladas
de verano son frescas,
fáciles de preparar y perfectas para combatir el calor.
Que puedo encontrar inspiración para cientos
de combinaciones en las propuestas
de Aldelís.

Su
suerte
no le hizo ningún favor.
Cruzaba
la calle borracho y muy borracho
y depende de cómo la cruzaba le parecía otra calle.
Cuando estaba a punto de llegar a casa vio
una silueta blanca en su balcón
preparada para
saltar.
Se parece a mí. – Pensó.
Con
la garganta
sucia y la mirada oblicua entró su portal.
No creía que nada fuera real.
Le daba todo igual.