
Su
equipaje
se rozaba con el
equipaje de ella y eso le excitaba.
Se enamoraba continuamente.
Algo fallaba en su querer estar solo para siempre.
Fantaseaba con la compañía perfecta que nunca llegaba
porque no existía la compañía
perfecta.
Ni siquiera él mismo era perfecto para sí mismo.
¿Qué tendré que hacer para trabajar de camarero en el bar del tren?
Pensaba mientras miraba el móvil.
Pero un pensamiento oscuro ya se había instalado en su mente.
Sólo he cultivado relaciones superficiales
y por eso me he quedado
solo.









