No tentretengas Martín,
no tentretengas, ya tienes ojos,
ya te los han
fabricado.
No tentretengas Martín,
la única persona quescucha la voz
que tú escuchas
eres tú.
No tentretengas Martín,
no tentretengas, ya tienes ojos,
ya te los han
fabricado.
No tentretengas Martín,
la única persona quescucha la voz
que tú escuchas
eres tú.
Nunca se supo la verdad,
nunca se supo si le dispararon en su portal
o si se cayó en un charco de cara
y se ahogó.
Era un tipo normal,
siempre decía lo primero
que se le pasaba por la cabeza,
siempre decía que la vida era como
un tablero de ajedrez y que si
no votabas no podías
quejarte de nada.
Siempre sabias palabras, siempre acertadas,
sin embargo nadie supo jamás por qué
dijo tantas veces eso de que
si no votas no puedes
quejarte de nada.
¿Qué sentido tenían
esas palabras concretas?
Lo del tablero de ajedrez vale,
lo del tablero de ajedrez
puede ser una bonita
metáfora de la
vida pero
¿Y lo de votar?
¿En qué momentito decidieron
sus amigos y familiares que
sería un buen epitafio
para su lápida?
¿Hola?
Hola,
me abrazo,
hola, miro por la ventana,
hola, me beso entre los ojos,
hola, el viento agita las farolas,
hola, el viento agita
sus manos.
Hola,
no, no han entrado, ha sido el viento, ha sido,
ha sido el viento, hola, pero tengo miedo,
hola, pero veo, pero intuyo formas,
hola, pero intuyo formas debajo
de la puerta, hola, y está
cerrada, hola, y está,
y está cerrada la
puerta, hola,
o eso creo,
hola, o
eso creo,
¿hola? ¿hola?
¿hola? ¿hola? ¿hola?
¿hola? ¿hola? ¿hola? ¿hola?
¿hola? ¿hola? ¿hola? ¿hola? ¿hola?
¿hola?
¿hola? ¿hola? ¿hola? ¿hola? ¿hola? ¿hola?
¿hola? ¿hola? ¿hola? ¿hola? ¿hola?
¿hola? ¿hola? ¿hola? ¿hola?
¿hola? ¿hola? ¿hola?
¿hola? ¿hola?
¿hola?
Mi vecino del cuarto, que por cierto es muy majo,
siempre sale abrigado y oculto entre sus
prendas de invierno, dice que la
lluvia lo transforma
casi todo.
En la calle sólo le incumben las puertas
cerradas de las casas, los gorriones
y la basura entre los coches, dice
que todo lo demás no importa
casi nada.
El otro día le vieron dando el cantazo
cerca de un coche blanco, agitaba
una rama de árbol que había
encontrado en el suelo y
gritaba como un loco
¡Leña gratis!
¿Es un vaso de vidrio lleno de agua fría
frío para sí mismo?
¿O lo es sólo para los que
lo beben?
¿Es un vaso de vidrio lleno de agua fría
un vaso de agua fría?
¿No se trata en realidad de un
vaso de vidrio?
¿Qué puta broma esta?
Entonces quedamos en el café con sal.
—Vale, en el café con miel.
———-¡No! En el café con sal.
————-Okey, en el café con miel.
—————–¡Que no joder! ¡En el café con sal!
———————-¡Que sí joder! ¡En el café con miel!
Me mola quexistas, qué quieres que
te diga, me mola quexistas
en ésta mi montaña
de basura.
Lo mismo que
te pasó en Venecia me pasó
en Tudela, a mí también me gritaron
desde un barco que atara mi mascota y por eso
estuve deprimido
todo el día.
No me gustan tus guisos, no me gusta
la gallina en pepitoria, la prefiero
en caldo y con verdura de
temporada.
¿Qué quieres que te diga?
Cuando me cruzo
contigo bostezas y luego me cuentas
que una vez te gritaron desde un barco
que ataras tu mascota, pero es que yo también
tengo historias de barcos y mascotas, a mí
también me pasan cosas curiosas,
a mí también me pasan pero
me pasan cerca de
Pamplona.
Por la tardelviento
del invierno se agita en el valle,
por la tarde crujen los toldos y chirrían
las puertas.
Por la tardelriachuelo
helado se desliza pesado en la mente,
por la tarde otorgan los grillos y se funde
la leña.
Francisco
tiene la carita sucia,
el viento del norte ha envejecido
su rostro y las drogas de diseño han
cerrado su mente.
Francisco prefiere vivir obcecado pero dispuesto,
prefiere perderse consigo mismo y
prefiere hacerlo dentro del
bosque amarillo.
El bosque amarillo está cerca de la carretera, cerca de
una vieja casa donde un perro asoma el
hocico por la ventana y observa
los coches.
Pobre o bendito Francisco, él solito se
ha lavado la carita en un charco
y de nuevo se ha hundido
en el barro.