LAS PIERNAS DE LAS MONJAS

Parecen 
más delgadas 
las piernas de las monjas,
imagina todas las piernas del mundo

con medias de nailon.

Antes de que acabe el año te lo mando,
parecen más delgadas las piernas de las monjas,
imagina un pie descalzo, imagina una mano de madera

flotando.

Parecen más delgadas las piernas de las monjas, 
imagina tu regalo, imagina una barca de 
tomates azules debajo

del árbol.

PRIMAAAAAA

Una nota lavada 
en el bolsillo del pantalón,
una nota que me recuerda la receta 
de las patatas princesa y de las coles de 

Bruselas.

Una nota lavada en la conciencia, una nota 
que sigue dando vueltas y vueltas en mi lavadora.

Hoy se cruzan las notas entre la ropa, no sólo no 
vivo allí, es que sólo cuido la huerta y me 
marcho cuando todo ha salido a pedir 
de Milhouse, vamos a cantar y 
bailar, que la vida son dos 

días primaaaaaa.

AHORA

He bajado 
la basura y caminado 
hasta una tienda bastante 
anodina, hay algo en esa tienda 
que me gusta, cierran a y media, y eso está 

bastante bien.

Ahora puedes pensar dos veces 
mi poema para indicar que 
a ti también te gusta 
esa tienda, que 
te parece

bastante bien.

CAÍDAS TONTAS

Voy a 
comprar un pastel 
y regalar un regalo, voy 

a comprarlo.

No me gusta rodear el parque,
no me gusta cruzarlo, voy a
comprar un pastel
y me lo voy a

comer. 

La inmensa mayoría se observa 
reflejada en los charcos, 
yo no sin mi pastel,
no quiero que 

me 
comparéis
con esas caídas 
tontas, esas que nadie 
ve pero no por ello dejan 

de ser tontas.