MADRE, ME PICA EL PIE

Me
gustaría no
tener nada que perder.

Madre, me pica el pie.
Madre, déjate
la piel.

Puedo imaginar
mi vida contigo en otra dimensión.
Yo seré tus amigas, yo te ayudaré a barrer
esa capilla del siglo dieciséis.

En esa capilla te casarás de nuevo,
y de nuevo seré,
y de nuevo recibiré tu mismo
amor sin condición.

Me gustaría no tener nada que perder.

Madre, me pica el pie.
Madre, déjate
la piel.

EL MILAGRO DE LA EDUCACIÓN

Por ser dispositivo me criticaron
profesores y alumnos.

Me
llamaron gamberro,
español sin fundamento.

Me dijeron.
Nos gusta de ti que no eres andaluz.
Nos has encantado mucho
.

Pero ellos se quedaron allí.
Y yo me marché tan lejos como pude.
Ahora trabajo en Gallega de Patatas, de turno de noche.

Cuando me quedo absorto mirando fijamente
a esos tubérculos no veo patatas,
veo catedráticos.

El milagro de la educación.

DICE UNA SEÑORA

Mira
el plano general.
Enciende la radio en un túnel.
Mira, alguien ha tenido la decencia
de vomitar de color
azul.

Mira esa chica que se despide.
Parece que lo hace agitando un ramo de rosas rojas pero no.
Lo hace agitando un paraguas rojo.

A veces las cosas no son lo que parecen.

El tiempo es un banco blanco, eso ya lo sabes.
Un pelo de la cabeza de marca páginas, un dedo cortado.
Yo creo que todos acabaremos de oferta
en un supermercado de barrio.

Me gusta saber a qué sabe.
Dice una señora.

No hay camposanto para tantos.