
En
verano
todos los
tontos van a la playa.
No
se libra ninguno
de chapotear en el mar,
comer helados de arena y untarse
la panza con crema
solar.
Valentina la argentina.
Un envenenador de perros.
Astrid y su marido Stellan desde Ávila.
Todos reunidos en el
mismo trozo de
tierra.
