Dicen
TEN FE en la
RENFE.
Pero cómo vamos a tenerla si el otro día
un colombiano con los dientes más blancos
que sus zapatillas mató a cucharadas
a un viejecito que tomaba tranquilamente
un café sostenible con leche y azúcar.
Tensiones geopolíticas lo llamaron.
A cucharada limpia lo llamaron otros.
Ese día la REN FE vendió 34 bocadillos de jamón
y 25 menús mollete.
Nos damos con un canto en los dientes.
Dijeron a los medios.
