DESCANSAR

Esperó como agua de mayo el verano.
Cuando por fin llegó el calor descubrió que
los tatuajes de la peña
EN GENERAL
eran horribles.

La ciudad en la que había nacido se había
convertido en una ciudad sin interés.

Paseaba a la deriva mirando a la nada y se acordaba
del invierno que nunca llegaba.

Esto se supone que es la vida.
Esperar.
Esperar.
Esperar.

Y cuando todo pase ya podré descansar.
Descansar.
Descansar.
Descansar.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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