
Los perros saben que no tienen que hacer caca
en casa,
que tienen que hacer caca en la calle.
Por eso esquivo la suela de un
zapato grabada en una
caca de perro en
la calle.

Miradle.
No envejece ni un segundo. – Le dijeron.
A lo quel viejo contestó:
Estuve en la trena.
Ahora se alquila mi alquiler.
Todo es un sueño cuando sestá solo.
Y se puso a llorar.
¡Miradle!
¡No para de llorar y de quejarse! – Le gritaron.
A lo quel viejo contestó secándose las lágrimas:
Necesito un abrazo largo.
Con esta tormenta me he desvelado como una araña.
Tengo que lavar mis calzoncillos a menudo
porque se me cae la mierda
del culo.