
Transito un pueblo perpendicular cerca de mi pueblo.
Allí el cielo es de otro color y todo es más nuevo,
menos de verdad.
Casi todo es igual pero vive otra gente y las casas,
y las calles están
al revés.
Es
como si mirara
mi pueblo a través de un espejo.
Cuando
camino despacio
por su avenida principal nadie me conoce.
Es extraño.
Soy un extraño a pesar de que reconozco ese
pueblo como si fuera el mío
sin serlo.
