ME SIENTO LEJOS DEL CENTRO

Gruesa
baldosa en el suelo.
Me siento lejos del centro.
Me siento lejos de una bola de fuego.

Llego a esa cápsula que algunos llaman puesto de trabajo.
Al fondo, en la mesa nueve, alguien espera
a la muerte.

Hola. ¿Quieres algo?
No, gracias. Estoy esperando a la muerte.

No digo nada.
Yo también espero a que se muera.

Un cabezón.
Cuatro subdotados.

De esa chica
estoy enamorado y por eso
me gustaría comerme con ella unos calçots con queso.

Lo siento pero aquí no se puede comer eso.

Gruesa
baldosa en el suelo.
Me siento lejos del centro.
Me siento lejos de una bola de fuego.

HAN SIDO ELLOS

Camino lento y cabizbajo.

Alguien
ha derramado
cartón mojado en el suelo de la calle.

Miro a lo lejos.

Cuatro pijos de diecisiete años se acercan con palos.
Quieren darme una paliza
por viejo y por
sabio.

No quieren que la verdad sea destapada.
Por eso han arrojado cartón
mojado en el suelo
de la calle.

Han sido ellos.
Han ocultado las pruebas que rompen las aceras.

Hay que reiniciar el sistema. – Dicen.

Pero no saben lo que dicen porque lo que dicen
es lo que les han dicho sus padres
que digan.