¿RECUERDOS PARA QUÉ?

Recuerdo pintar mi goma de borrar
con bolígrafo

azul.

Recuerdo un plato de arroz con tomate
que mi hermano dijo que igual
tiraba por

la ventana.

Recuerdo agotar el columpio.
Recuerdo comer pegamento

de barra.

¡Recuerdo!
¡Recuerdo!
¡Recuerdo!

¿Recuerdos para qué?

Prefiero no recordar,
prefiero no hacerlo y poder olvidar
que algún día tuve una freidora en casa,

prefiero no hacerlo y poder olvidar
que pasé dos años de mi vida
cenando patatas

bravas.

ABRAZOS EN OFERTA

Cuando me abrazaba
en el fondo lo que buscaba
era el mismo abrazo,

uno de la misma forma
e intensidad.

Cuando me besaba
en el fondo lo que buscaba
era el mismo beso,

uno de la misma forma
e intensidad.

Cuando me hablaba
en el fondo lo que buscaba
era la misma conversación,

una de la misma forma
e intensidad.

Obviamente
yo buscaba lo mismo

en mis palabras
en mis besos
y en mis abrazos.

No estaban
en oferta
sus abrazos
ni tampoco
los míos
eran tan
baratos

TODOS PAGAN CON BILLETES INCLINADOS

Pasando costo cerca de la Plaza del Castillo
se conoce a mucha gente y es curioso,
todos hablan de

lo mismo.

Que si es el abril más lluvioso
desde hace treinta
y ocho años.

Que si los embalses están al
setenta y cinco coma cinco
por ciento de su

capacidad.

Que si este año España lucirá
quinientas noventa

banderas azules.

Pasando costo cerca de la Plaza del Castillo
se conoce a mucha gente y es curioso,
todos pagan con billetes

inclinados.

COMO UN CENCERRO

No tienes nada que hacer
mirando la pared.

No te importa perder,
es mejor aprender

que la vida es una rueda y rueda
y no le pones freno,

que las cosas son preciosas por
el simple hecho de serlo,

que puedes pegar un salto
y llegar volando al cielo

y sentir que todo el mundo
está loco,

están como un
cencerro.