TODA LA LANA DEL MUNDO

Sigue allí aplastada
desde el día en que la maté
 
Sigue allí su cadáver extendido
Sigue allí su tumba estampada
 
en el gotelé
 
Pobre polilla que dejó de ser polilla
un buen día que volaba perdida
buscando lana
 
para comer
 
Pobre polilla ciega de un ojo
que no pudo ver la sombra de mi mano
 
crecer y crecer
 
Su vida terminó siendo una mancha en la pared
y toda la lana del mundo acabó
 
guardada en los armarios
 

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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