
Salgo
a la calle y veo
a Pizpireta y a Espantapájaros paseando de la mano.
Se besan en público, me obstruyen el paso.
Qué monos, van juntos al gimnasio.
Qué monos juntos, me dan asco.
Ya no veo pintadas con Típex en el ladrillo,
ni cáscaras de pipas, ni balones de
baloncesto pinchados.
Veo gimnasios.
Los chavales comen sushi y se perfuman las pelotas.
Ya nadie fuma porros en las
escaleras de la
plaza.
