LE DABA TODO IGUAL

Su
suerte
no le hizo ningún favor.

Cruzaba
la calle borracho y muy borracho
y depende de cómo la cruzaba le parecía otra calle.

Cuando estaba a punto de llegar a casa vio
una silueta blanca en su balcón
preparada para
saltar.

Se parece a mí. – Pensó.

Con
la garganta
sucia y la mirada oblicua entró su portal.
No creía que nada fuera real.

Le daba todo igual.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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