
Se
mostraba colaborador.
Con las manos hacía no sé qué con las manos.
Lejos los cuchillos de su alcance, no gestionaba bien las manos.
Tú no sabes lo que me ha pasado. – Me dijo asustado.
Y me contó una historia que no se cree ni dios.
Te lo regalo. – Me dijo un amigo suyo.
