
Dijeron por las ondas que todo bien.
Que no tenían redes sociales.
Que su bigote formaba parte de su personalidad.
Nada más lejos de la realidad.
Estaban los dos en búsqueda y captura en Canadá.
No tenían, tejían redes sociales.
Su bigote era postizo.
Vivían juntos en un chamizo.
