Ecología y tv

Algunos grupos ecologistas nos invitan a participar en lo que llaman Semana sin televisión . Una iniciativa que remarca el carácter consumista del medio y también la condición de beneplácito que este medio ofrece a las grandes multinacionales. Su planteamiento viene a decir que uno, cuando lleva a cabo la acción, aparentemente normal, de sentarse delante de la televisión, ejerce un apoyo personal al sistema capitalista imperante. Yo tengo serias dudas de que la gente apoye o deje de apoyar a la Coca Cola o al Corte Inglés por el hecho de ser espectador del invento. Si esto fuera así la gente debería ir con los ojos tapados en la calle para no dar con los miles de mensajes publicitarios que la pueblan o con tapones cada vez que uno escucha la radio. Pero con todo, esta reflexión de los ecologistas debería servirnos también como recordatorio de que en los hogares no es estrictamente necesario que esté encendida la televisión. Desgraciadamente estamos en muchos casos acostumbrados a ponerla en marcha en el salón mientras nos vamos al baño o a la cocina. De alguna manera, la mejor manera de apreciar la programación televisiva consiste en seleccionar cada programa que vemos como si fuera un libro, un periódico o una entrada de cine. Sería bueno desterrar esa manía de poner la tele pase lo que pase, porque entonces sí que estamos condicionando nuestra comunicación, que es el argumento de los ecologistas en su campaña antitelevisiva que más me convence. Así que ni se trata de echarle la culpa a la tele del calentamiento del planeta y demás catástrofes naturales, pero tampoco deberíamos permitir que los mensajes televisivos consigan acallar la conversación familiar. Que el ruido de la tele no nos impida nunca ver el bosque de sensaciones que tengamos a nuestro lado.

5 comentarios sobre “Ecología y tv”

  1. Lo primero expresarte mi alegría: nos tienes acostumbrados a una cierta regularidad y no sabíamos nada de tí.

    Bueno, el tema, como siempre, lo sintetizas muy bien (hacer una columna sobre cualquier tema siempre implica un esfuerzo sintetizador importante). Personalmente, viví tres años solo y recuerdo que mientras me dedicaba a las honorables labores domésticas, dejaba muchas veces la televisión puesta. Supongo que era una forma de «acompañamiento». Con el tiempo, todos, o casi, vamos tomando ciertas precauciones, no sólo por el medio ambiente, que también, si no por nuestros mermados bolsillos: como no dejar correr tanto el agua mientras nos limpiamos los dientes, etcétera.

    Reconozco que ahora que uno vive en buena compañía desde hace ya unos años, a mi compañera ahora le intento inculcar el que cuando no ve la TV, la quite. Vaya…el tiempo nos cambia 😀 .

    Pienso como tú, que uno debe ser consciente y coherente consigo mismo antes que con nadie, y saber atravesar un pasillo de cualquier gran superficie comercial lleno de reclamos desantendiéndolos, está en la clave de ir a comprar sabiendo qué es lo que necesita.

    La TV, amigo Javier, no deja de ser un electrodoméstico. De entretenimiento, pero electrodoméstico a la postre. Y su buena utilización es esencial. (También, un buen amigo ecologista me inculcó el tema de apagar bien la TV, es decir, no dejar el piloto rojo encendido apagando sólo desde el mando).

    Bueno, perdona el rollo (camino ya de homilía en toda regla) que te he largado. Las ganas que tenemos tus lectores de saber de Vos…serán…

    Un abrazo Javier.

    P.S.: Hace años también que dejé de ser un «hooligan» 😆 pero espero sinceramente que la retransmisión del partido de los rojillos esté a la altura de su actuación. Espero…

  2. Hola Javier me alegro de volver a leerte, uno cuando deja el foro debe dar una explicación a sus lectores. Espero que el motivo hayan sido unas buenas vacaciones.

    Yo entiendo un poco el planteamiento de los ecologistas ya que la tv es el medio en el que más publicidad llega al cabo del día por las horas de retransmisiones pero sobre todo por la cantidad de audiencia. Así que el no saber que existen ciertas cosas hace que no se cree la necesidad y por tanto que no se incite a su consumo. Pero si es verdad que los televidentes debemos ser los que sepamos discriminar entre lo que es necesidad y lo que no para nosotros. Ademas la tv también puede ser el medio para educarnos hacia una sociedad más ecológica y esto es lo que deberían intentar también los ecologístas. Usar este medio como educativo a sus usuarios.

    Pd. Yo también quiero ver el partido de los rojillos y espero que con una buena merendola.
    Un abrazo

  3. Hola Javier
    me alegro mucho de volver a leerte de nuevo en tu blog 😀 😀
    Por cierto muy acertado el tema de tu artículo,aunque realmente en una familia de hoy en día , opino que es muy difícil pasar una semana entera sin enchufar ese dichoso electrodoméstico.Por poner un ejemplo al niño le gustan los dibujos, a la hermana Chanel 4 , al hermano Supervivientes,al abuelo la película del Oeste, al padre Fútbol y a la madre Cambio radical…
    Javier menudo panorama … 😕 …desgraciadamente creo que esto ocurre en muchas familias.
    Debemos empezar por cambiar nuestra sociedad , pensar que la TV debe ser un instrumento a nuestro servicio , usarla de manera pedagógica y educativa y de manera opcional.Debemos aprender a apagar el botón con más frecuencia y elegir otras opciones de ocio….
    Saludos y un abrazo
    Maika

  4. El retorno del Jedi, vuelve Javier y me alegro de ello 🙂 . El boli de luz que como Skywalker iluminas el lado oscuro de la TV.

    La televisión puede ser negativa cuando se suple por la comunicación, esa comunicación familiar tan necesaria ayer, hoy y siempre.
    En mi caso la tv actuó muy positivamente en mi infancia en mi entorno… y sin apenas darnos cuenta forma parte de nuestra vida. Gracias a ella disfruté de una afición que hoy exprimo con gusto. Merendaba en mi barrio sésamo con Espinete y mis amigos del cole David, Sergio, Luis… Fui Murdock jugando al equipo «A» en el parque, cerca de casa. Tenía mi propio coche fantástico con luz roja y todo del tamaño de una mano, que tiraba por la barandilla de las escaleras. Comía gominolas de lombrices como hacían los lagartos de «V», las mías eran mas ricas. Siempre me pedía ser Donovan y mi amigo el fuerte de clase era Tyler 😀 . Soñaba con tener una moto negra similar al «Halcón callejero» que saltaba mucho y disparaba a los malos. El superheroe americano era muy torpe pero a mi me hacía gracia. Ahora lo reponen en algún canal digital… y es que se ha perdido la esencia de la Televisión, ahora todo es más selectivo y varios satélites giran alrededor de la tierra para recordarnos que estamos en el siglo XXI.

    UN ABRAZO 😉

  5. Más vale que la foto es en blanco y negro porque me habéis sacado los colores. Tomo nota de vuestro seguimiento y prometo no desfallecer y espero lo mismo de vosotros. Un saludo y nos vemos por los blog.

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