
La verdadera esencia del trabajo
está en los trabajos que tan
gustosamente llamáis
trabajos no cualificados.
Allí está la esencia y no en vuestros trabajos
que tan gustosamente llamo
tu vida en venta.

La verdadera esencia del trabajo
está en los trabajos que tan
gustosamente llamáis
trabajos no cualificados.
Allí está la esencia y no en vuestros trabajos
que tan gustosamente llamo
tu vida en venta.
No veo bien,
no entiendo ni mi letra.
Escribo pero no lo entiendo.
Se ha podrido mi mirada,
mi mirada está
podrida.
Miro pero no veo.
Me gusta mirar los cantos
de los libros que tengo,
a veces también
los leo.
Leo pero no leo.
Un viejo se lía a muletazos con la rama de un árbol.
Un viejo se lía a muletazos con otro viejo.
En algún lugar del planeta…
Imagino que ocurre
pero no me lo
creo.

Dos cachitas.
Uno mucho, el otro menos.
Dos pavas, cuatro nalgas.
Dos pavas con la cara
dibujada.
El muy cachitas erigido líder habla
con una supuesta seguridad
en sí mismo.
¡Pobre infeliz!
Cuando en la otra vida descubra
los sinsabores de su vida pasada
y sólo vea desde
lejos
los verdaderos placeres
de una vida solitaria.
¡Pobre infeliz!
Cuando todo lo descubra
cachitas por toda
la eternidad.
Hay un nido
de pájaro en el techo
de mi cuarto.
Está hecho de barro
y de hojas de
árbol.
Hay un nido
de pájaro en el techo
de mi cuarto.
Por la noche lo intuyo
flotando en una
esquina,
tan oscuro,
tan lleno de vida…
Siempre desaparece al alba,
y con él todas mis
esperanzas.

Un vagabundo me insulta.
Un padre de familia
me amenaza con
una pistola de juguete.
Hoy no es mi día.
Puede ser que la ciudad no sea para mí.
Puede ser que quiera ser feliz
en otro lugar.
En Pueyo las gallinas llevan bragas.
En Pueyo las gallinas nunca
pierden los huevos.
Hoy no es mi día.
Puede ser que compre
unas aceitunas
aliñadas
estilo
chupadedos.
Me suenan estos pasillos.
Estos pasillos los he soñado.
Me suenan casi todos y no me
suena ninguno.
Me quedo con dos pero
ellos me dicen todo el rato
que por qué no me quedo con
cuatro.
¡Por si te fallan dos!
Un guante de plástico flota en el aire.
Me suena todo y no me suena
casi nada.

Las mismas conversaciones
que se repiten que se se
repiten que se se
repiten
una y otra vez
una y otra vez
una y otra vez
Toda toda la semana tormentas
y el martes que viene que
viene que viene
huevo frito
huevo frito
huevo frito
Mi falsedad tiene un límite.
Yo no canto bellezas.
Yo no canto
Yo no
Yo
¿Qué tal todo?
¿Qué tal todo?
¿Qué tal todo?
todotodotodotodotodo
dodododododododo
ooooooooooo.

Quieres que sean
tus historias
luz de mi
vida.
Pero son la sombra de un espejo.
Pero es muerte lenta seguir
hablando contigo.
Prefiero una cita con Tracy Kelley.
A Tracy Kelley me la acabo de
inventar pero ya la prefiero
a todas las demás.
Tú y
yo somos
a la vida como ese
mini champiñón que crece
en el tallo de un gran champiñón.
A veces somos como una persiana que nunca sube
y casi nunca somos escupir en la pila.
Si te molesta que no esté yo
no estés tú.
No
somos
templados
por nadie adorados.

Huele a ropa con cerveza seca en la manga.
El reflejo de la luz de la cocina de mi
vecino en la ventana de otro
vecino ilumina mi
cocina.
¿Cuántas fichas de autos de choque
vale tu amistad?
Eso me preguntó ayer Silvia Pinal.
Nos pillamos una buena
ella y yo.
Recuerdo…
Un bar de cristal con camareros de cristal.
Soñar un moco infinito en el interior de mi nariz.
Una margarita enganchada en la suela de mi zapato.
Recuerdo…
A un amigo decir…
¡Están buenas con guantes!
Y no recuerdo nada más.