
El
agua
del grifo
de Barcelona está muy buena,
la beben hasta las
ratas.
¡Calidad garantizada y a precio de rata no!
¡Quel agua está muy cara!
¡Pelagatos!

Hola, me llamo Txema Maraví y soy gel hidroalcohólico.
Hola, me llamo Txema Maraví y soy un hidroavión.
Por fin llego a casa y por fin me quito
mis pantalones llenos de
droga.
Me pongo el pijama y me voy a la cama.
Ya mañana babearé en la ducha.
Ya mañana lloraré en la
ducha.
Y mis babas,
y mis lágrimas se colarán por el desagüe.
Luego,
me miraré en el espejo empañado del baño
y pensaré que soy más joven,
que soy más guapo.
Y habré soñado que cuidaba de un insecto enano,
que lo quería mucho y que le daba de comer,
que lo acariciaba hasta que un día
sin querer,
lo aplasté con la mano y lo
maté.

Ayer, pedo monumental, antológico,
un hito en la historia de mis
borracheras.
Hoy, carrera de coches ilegal,
en
un polígono industrial.
Me fumo un porro porque si no me lo fumo pierdo.
He ganado un trofeo de latón y una botella de Jack Daniel’s.
Hoy me la pillo de nuevo, pero primero,
a casa del camello.
Voy mirando al
sol.
Vuelvo mirando al suelo.

Un vizconde bizco
me dijo un
día:
Yo no quería darle la razón y por eso se la di.
A lo quel loco dembudo en la testa y bizco vizconde contestó:
Y me devolvió la razón.

No sé
hasta que punto
de en la mierda mental
habéis estado vosotros a lo largo de vuestra vida.
Yo he estado MUY en la mierda mental muchas veces
a lo largo de mi vida y por eso a veces me
conformo con MUY poco para
sentirme bien conmigo
mismo.
Pequeños regalos cotidianos que comparados
con lo que supuso ese pozo mental,
pues me brindan un descanso
bastante llevadero.
En resumen.
Llueva, nieve, haga frío o haga calor,
cuando no estoy en la mierda,
estoy mucho mejor.