
¡Jackson!
¡Suelta la pelota!
Le gritó Travis a su perro.
Y Jackson empezó a correr.
Y se alejó de Travis para siempre,
sin soltar la pelota
jamás.
(Sólo para comer).

¡Jackson!
¡Suelta la pelota!
Le gritó Travis a su perro.
Y Jackson empezó a correr.
Y se alejó de Travis para siempre,
sin soltar la pelota
jamás.
(Sólo para comer).
Soy de mi pueblo de toda la vida. Ver todas las entradas de Txema Maraví Artieda