Atropelló a su perro, decorando la
fachada reventaron todas
las bombillas.
Una trenza me voy a comer,
una trenza me voy a
comer.
¡Eso dijo a su mujer!
Mientras, todo en llamas,
todo excepto las migas
de su largo
bigote.
poemas de bolsillo
Atropelló a su perro, decorando la
fachada reventaron todas
las bombillas.
Una trenza me voy a comer,
una trenza me voy a
comer.
¡Eso dijo a su mujer!
Mientras, todo en llamas,
todo excepto las migas
de su largo
bigote.
Soy de mi pueblo de toda la vida. Ver todas las entradas de Txema Maraví Artieda