SE DABAN COMO LA MANO

Me vigilaban mientras hacían
como que limpiaban las
ventanas.

Todos los vecinos de Torrequinto pensaban
que yo formaba parte del Clan
del pan bajo el brazo.

¡Pero si yo no formo parte de nada!
Decía con los ojos.
Sólo soy un anti fincas anti personas malas.

Caminaba por el bosque.
Azotaba plantas con un palo.

Sacarán mi cruz herrumbrosa del cementerio
pero un niño imperfecto la encontrará
en el futuro.

Pensaba.

Dos árboles que tenían miedo de la tormenta
juntaban sus ramas.

Se daban como la mano.

Publicado por

Txema Maraví Artieda

Soy de mi pueblo de toda la vida.

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