
De
camino
a la gran ciudad
me hice un par de gasolineras.
Con
el dinero
prestado compré
algo de droga y tres cartones de tabaco.
Nunca había visto un rascacielos en persona
y yo quería hablar con los
rascacielos.

De
camino
a la gran ciudad
me hice un par de gasolineras.
Con
el dinero
prestado compré
algo de droga y tres cartones de tabaco.
Nunca había visto un rascacielos en persona
y yo quería hablar con los
rascacielos.
Soy de mi pueblo de toda la vida. Ver todas las entradas de Txema Maraví Artieda