Chivo expiatorio

La eliminación de la publicidad en TVE ha coincidido (lo han hecho coincidir) con la destitución de Torreiglesias. Ese presentador que mantenía a raya a todos los abuelos hablando perrerías de la grasa y qué os voy a contar del tabaco. Ahora se enteran al parecer de que el hombre cobraba también por defender los efectos de la dieta mediterránea. La contradicción se alarga en este caso porque mientras el año pasado jubilaron anticipadamente a miles de trabajadores (incluido el inefable Antonio Gasset de Días de cine), va y resulta que a este jubilado de oro lo mantienen a capa y espada. Pero independientemente de los intereses particulares o políticos, el reajuste de esta cadena era totalmente necesario. El problema es que precisamente ahora que han jubilado a buena parte de los mejores técnicos y periodistas tienen la obligación de hacer la programación con contenidos propios. La vida para TVE puede comenzar de nuevo. El modelo al que había contribuido a crear, en el que los derechos de retransmisión de deportes fueron creciendo de forma escandalosa, se les acaba. Atrás quedan aquellos despilfarros como la adquisición de los derechos del Giro que sólo utilizó cuando vieron claro que la carrera la ganaría un español. Detrás de los habituales déficit que ha presentado esta cadena, la rescisión del contrato a Manuel Torreiglesias suena a chivo expiatorio. Y más cuando en su lugar ponen, como en el fútbol, a su segundo que, cuando ha tenido que sustituirlo, ha hecho lo mismo. Lo cierto es que el cambio que proponen para TVE puede tendrá consecuencias que marcarán la evolución del resto de las cadenas. Mientras estos cambios llegan y ahora que Gotzon ha ganado El conquistador del fin del mundo por aquí estamos como al despiste. Mirando de reojo para la ETB: si le crece o le mengua su mapa del tiempo.

Un comentario sobre “Chivo expiatorio”

  1. Genial artículo de nuevo Javier: ¡siempre con esa fina ironía no al alcance de cualquiera que se dedique a esto de «manchar papel» aunque sea «virtual»!

    Sinceramente me da miedo ponerme pesado, pero sigo acordándome de, al principio de los tiempos, cómo el otrora Zetapé (hoy «Cejitas«), conformó un «Comité de sabios«, ya con un más que rimbombante nombre y que se hallaba integrado por un gran filósofo como Emilio Lledó -a cada uno lo suyo- pero que se vanagloriaba de no tener ¡¡¡televisión!!! En el comité de tan pomposo nombre también estaba el donostiarra Savater.

    El caso es que hicieron su sesudo estudio, cobraron y a casa. ¿Dónde queda la «BBC española» (sic) que tanto hizo gastar su lengua a fuer de repetirlo el susodicho Presi?

    Estoy de acuerdo contigo al cien por cien y aunque suene políticamente incorrecto: Torreiglesias (al que en la foto que has colocado, Javier, sinceramente sólo le faltan un par de colmillos aflorando por su cavidad bucal), es un «cabeza de turco».

    ¡Y me dejo llevar por la nostalgia del recuerdo de Rosa María Calaff, mujer y periodista impresionante, de Gasset con el que «coincidí» en nuestra querida Madrid, Javier, en la casi siempre abandonada sección de Filosofía de unos grandes almacenes! Lástima no haberlo conocido: ¡lo mejor del Ente a aquellas intempestivas horas! 😕

    Y lo dejo ya, Javier, porque si me pongo a hablar de nuestros bolsillos con respecto a este tema y con los aires de crisis-depresión que corren, me caliento. ¿Y si hacemos un parque temático o un centro comercial curiosón en el «pirulí«?

    Un abrazo.

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