No te conoce ni dios

EL otro día vi el partido de la Copa del Rey. Resulta que los de Telecinco le habían echado morro y emitieron la señal sin permiso. No me extrañaría que al final acaben multando a los espectadores por haber sintonizado el Barcelona-Español antes que perseguir o impedir que las televisiones emitan, o no, los partidos. Está claro que esto de los derechos debería replantearse, porque es como ponerle puertas al campo. Por un lado están los intereses de los clubes, por otro el de las ligas, pero me pregunto que si el fútbol va a ser el espectáculo por excelencia del siglo XXI, espero que los espectadores tengan también su respaldo, porque hasta ahora lo que se vislumbra es que, el balón es una simple línea de negocio. Estratégicamente el fútbol parece un arma de doble filo más que un deporte. Por un lado se ha convertido en un tema de conversación recurrente, la que usan los vecinos para tapar los silencios prolongados del ascensor o para no aparecer como un marginal en las conversaciones del curro o en el bar. Puede que sea difícil de entender para alguien que ha crecido viendo los partidos cada semana por la patilla, pero eso de pagar por un partido en la tele tiene algo de inmoral. Y hablando de moralidad y nuevas tecnologías: el Papa Benedicto XVI ya está en Youtube, esa diabólica red de intercambio de imágenes en Internet. Y se le ve con tirón, ya que ha anotado la cifra de 740.000 entradas en las primeras jornadas. Claro que cuenta con la publicidad añadida de que la gente ha querido saber de primera mano qué es lo que su santidad piensa sobre sus colegas que niegan el Holocausto. Está claro que uno no es nadie si no controla las últimos avances en comunicación. Parece que hoy, si no estás en la red de redes, no te conoce ni dios.

Un comentario sobre “No te conoce ni dios”

  1. Yo de fút bol mucho no entiendo pero me ha encantao eso de «y hablando de moralidad» yo creo que tendrías que haber dicho «y hablando de inmoralidad». Pero perdona pero no entraré a Youtube para ver a ese papa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *