Mariano y la cabra

Si por algo uno puede dar gracias a la aparición de la competencia en la televisión es porque no está obligado a ver la retransmisión de los desfiles militares por ella. Reconozco que, por una vez, estoy de acuerdo con Rajoy en que aquello era, es y será un coñazo. Pero luego uno ve las audiencias y alucina. La cabra de la legión compitió sin perderle la cara al monoplaza de Fernando Alonso. Vamos, que el plan que tan poco le gustaba a Rajoy resulta que atrae a los espectadores. Claro que esto ya no es lo que era. Cada año el espectáculo (por llamarlo de alguna manera) de los militares celebrando el concepto de la hispanidad logró convoca al 43% de la audiencia. Prueba de que Rajoy tiene razón en su coñazo es que, con todo, cada año es seguido por menos espectadores. Los datos dicen que han perdido diez puntos en la última década. Y es que ese desfile no lo amenizan ni si se pasean por la Castellana aquellos tíos y tías cachas que José Luis Moreno ponía a desfilar en tanga los sábados por la noche. Y hablando de José Luis Moreno, ahora resulta que su triunfal Escenas de matrimonio lo colocan en la sobremesa de la tarde para sustituir a Xq no te callas, programa que ha batido el récord de que sus presentadores no llegaran a leer ni una sola frase del guión con cierta naturalidad. La medida supone otra tirita más para parar la hemorragia de espectadores huérfanos que dejó Aquí hay tomate. Una herida cerrada en falso que en Telecinco quieren cerrar abriendo seguramente otro boquete en la programación. Por cierto, espero que esta maniobra no dure mucho o que, directamente, algún defensor del espectador haga su trabajo. El horario en el que se emite esta sarta de reproches y chistes verdes casposos coincide plenamente con el horario de protección infantil. Y ya les vale.

Un comentario sobre “Mariano y la cabra”

  1. ¡¡¡El 43%!!! En fin amigo Javier, para gustos los colores…a excremento de cabra, digo yo, recuérdese lo jacarandosos que andaban los supuestos oponentes Rubalcabra (¡uy, perdón) y Caraplana (¡re-uy!, Zaplana quise decir) con que si la cabrita de marras miccionaba en medio de tamaño espectáculo hace no tanto…

    En cuanto a Telecinco (ahí no pienso hacer bromas cacofónicas), sinceramente y desde mi supina ignorancia, creo que dicha cadena batió el récord de asesinato del buen gusto y del decoro hace tiempo, sospecho. Su telediario del mediodía me recuerda cada vez más en su formato al desaparecido periódico «El Caso«, que muchos no concerán, seguramente.

    País …(Forges dixit).

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