Terror y pena

Hay gente que sabe sacarle todo el partido a la tele. Me refiero a que profesionales de este mundo con pocos mimbres en su haber logran un personaje resultón, que acaba teniendo el favor del público. Uno de ésos es Risto Mejide que ha logrado adaptar a su personalidad el papel de borde y no pierde oportunidad de demostrarlo, como ocurrió el día de la despedida de OT . Se largó tirando los papeles y, según dijo Jesús Vázquez, había salido muy enfadado. Él apostó por la niña de ojos azules y dio en el clavo. No sabemos si sintió vergüenza por su elección o si, simplemente, quiso seguir rizando el rizo que le da de comer. Pero si algo se demuestra con este tipo de numeritos es que, detrás de estos gestos prefabricados, no siempre existe la verdad. Los concursantes han dejado de ganar y son los intereses los que buscan el candidato más adecuado. Esa manipulación a la que someten a participantes y espectadores es la que le está quitando credibilidad a esta fórmula y posiblemente acabe con ella. Los concursantes son meros actores que tienen que interpretar el papel que les señalan. La espontaneidad se queda en la sala de edición. ¿Se imaginan que pudieran elegir las imágenes de su vida privada? Seguramente salvaríamos situaciones prescindibles, pero al mismo tiempo ocultaríamos los momentos auténticos. Da un poco de miedo esta tendencia de los nuevos reality de televisión en los que se manipula hasta cambiar la personalidad del concursante, hasta conseguir que adopte todos los rasgos del personaje que quieren crear. Repiten e imitan voces, gestos, tics, etc. Trabajan con ellos como el doctor Frankenstein y si los miras detenidamente estos triunfitos-monstruitos de OT provocan a partes iguales terror y un sentimiento de pena.

Un comentario sobre “Terror y pena”

  1. Pues Javier a mí esa chica de ojos azules, cómo te lo diría: ME PONE. Ya sé que canta mál y todo eso pero bueno igual no la quieren de cantante. ¿No te parece? Por cierto podías haber puesto otra foto más sugerente de la ojitos azules (je, je)

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