Hacerse el orejas

ESTA semana comenzó con el aniversario de los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York y, por lo tanto, se revivieron momentos tremendos que medio mundo pudo ver en directo. La tragedia, servida en toda su crudeza. Poco a poco uno se iba dando cuenta de que la maldad se puede ir inventando y que aquel horror había sido diseñado y ejecutado conformando una perfección macabra. Las imágenes forman parte de nuestro acervo cultural y podemos verlas sin mayores sofocos como si formaran parte de un filme. De hecho, muchos de los niños que las han visto no tienen la posibilidad de saber si es pura ficción o no. Después de muchos años, el otro día la tele nos trajo una entrevista a un líder del Partido Popular sometiéndose a las preguntas de Iñaki Gabilondo en Cuatro, un medio nacido precisamente una vez que el PSOE asumiera el poder. No es que se echen en falta las entrevistas a los políticos porque son los verdaderos especialistas en escabullirse de la pregunta y hacer de la contestación una suerte de discurso de aquellos intereses que quieren subrayar. Más que una entrevista asistimos a un mano a mano. Por un lado, estaba la pericia de Iñaki Gabilondo para que Rajoy se saliera del discurso que traía preparado y, por otro, la capacidad del -es posible que ésta no sea la mejor expresión para nombrarlo- líder de la oposición. El combate fue duro. Gabilondo se atrevió a cruzar la línea de la pregunta objetiva para meterse en la ciénaga de las opiniones. Rajoy salió ileso a fuerza de no responder a una sola cuestión que se le planteara. Después de ver la entrevista es lógico que cualquiera piense que el ejercicio de la política a este nivel tiene más que ver con el discurso de un loro fonambulista. Es el juego de no responder a lo que se pregunta. Echar balones fuera; hacerse el orejas y soltar, como sea, el discurso que a uno le han preparado.

2 comentarios sobre “Hacerse el orejas”

  1. Estoy de acuerdo contigo en que los políticos quieren soltar su discurso independientemente de las preguntas del entrevistador.

    El problema añadido es que la mayoría de los partidos (unos más que otros) se han estancado en discursos repetitivos hasta la saciedad. Es decir, tú ves a Rajoy en la tele y estoy convencida de que si le quitas el volumen y haces una apuesta sobre el tema y el argumento, no fallarías en lo más mínimo.

    Hoy por ejemplo he visto una entrevista a Sanz en la tele (no sé si era Canal 6 o Canal 4) y a los dos minutos la he tenido que quitar, ¿sabes de qué estaba hablando?…

    Bingo. Sinceramente ver esa entrevista no me iba a aportar nada y mucho menos nada nuevo.

    Salu2

  2. [quote=»Elsa»]Estoy de acuerdo contigo en que los políticos quieren soltar su discurso independientemente de las preguntas del entrevistador.

    El problema añadido es que la mayoría de los partidos (unos más que otros) se han estancado en discursos repetitivos hasta la saciedad. Es decir, tú ves a Rajoy en la tele y estoy convencida de que si le quitas el volumen y haces una apuesta sobre el tema y el argumento, no fallarías en lo más mínimo.

    Hoy por ejemplo he visto una entrevista a Sanz en la tele (no sé si era Canal 6 o Canal 4) y a los dos minutos la he tenido que quitar, ¿sabes de qué estaba hablando?…

    Bingo. Sinceramente ver esa entrevista no me iba a aportar nada y mucho menos nada nuevo.

    Hola Elsa. No vi a Sanz pero me imagino que dijo aquello de Navarra va bien y si no hubiera vascos todo iría mucho mejor. Ahora alucino que jamás se hayan planteado la posibilidad de tener una televisión autonómica. Parece que hay aspectos de la autonomía que se les escapan.

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