Cárcel de mujeres


Pues ya está aquí lo que faltaba. Un reality de supermodelos para que las niñas se comiencen a mirar la barriguilla y a sentirse gordas desde los cuatro años. No es que me extrañe, desde luego, teniendo en cuenta que han encerrado a cantantes, bailarines y niños, mucho tardaban en encerrar y mostrar por televisión a los aspirantes a modelos que tienen por trabajo mostrar su cuerpo. Simplemente parece una vuelta de tuerca más sobre el tipo de sociedad que estamos creando y los machacones mensajes que la televisión envía a sus consumidores, que, en gran cantidad, es público infantil. Estamos ante un medio capaz de pedirte que te atiborres de comida basura y, sin solución de continuidad, ofrecerte los servicios de un producto adelgazante milagroso o la cirugía para quitarte sin mayor problema los michelines por muchos y gordos que sean. El programa de marras se llama Supermodelo 2006. La conductora y tutora de las aspirantes es, cómo no podía ser de otra forma, una top model llamada Judit Mascó, y lo presentan en Cuatro. Cuando compruebas que la aportación de los nuevos canales es más de lo mismo, se plantea la duda de la necesidad y las razones que existían para crearlos. Uno podía soñar con que los nuevos canales hubieran ofrecido televisión de calidad; que estarían obligados a trabajar con otras fórmulas para distinguirse de la mediocre oferta existente. Pero no. A los de Cuatro se les ocurre la novedosa aportación de encerrar a trece chiquillas de entre 16 y 20 años con más de metro setenta haciendo un homenaje permanente a la extrema delgadez. Para colmo, lo presentan como la apuesta más ambiciosa. Que alguien explique qué necesidad de más canales si uno lo utilizan de cárcel de mujeres que tienen por delito engordar cien gramos y el otro, La Sexta, para crear un infierno en el que sólo se habla de fútbol.

2 comentarios sobre “Cárcel de mujeres”

  1. Así es, querido Javier: cada día sufrimos -sobre todo ellas- la tiranía de la «nueva estética» rayana con lo enfermizo. Tengo realmente ganas de dedicar un día un artículo al tema de la inmoral «convivencia mediática» con la anorexia: problema serio donde los haya.

    En cuanto a lo cándidos que podemos llegar a ser: realmente yo también creí que al haber más canales variaría la oferta.

    Craso error el nuestro. Acabaremos añorando las épocas de la UHF, arremolinados ante un enorme trasto en blanco y negro que emitía Eurovisión como si fuera «EL» acontecimiento (algo que todavía sucede en el Reino Unido con dicho concurso, por cierto ).

    Un abrazo compañero.

  2. [quote:c1147e2255=»Epicuro»]Así es, querido Javier: cada día sufrimos -sobre todo ellas- la tiranía de la «nueva estética» rayana con lo enfermizo. Tengo realmente ganas de dedicar un día un artículo al tema de la inmoral «convivencia mediática» con la anorexia: problema serio donde los haya.

    En cuanto a lo cándidos que podemos llegar a ser: realmente yo también creí que al haber más canales variaría la oferta.

    Craso error el nuestro. Acabaremos añorando las épocas de la UHF, arremolinados ante un enorme trasto en blanco y negro que emitía Eurovisión como si fuera «EL» acontecimiento (algo que todavía sucede en el Reino Unido con dicho concurso, por cierto ).
    Cuanto tiempo Iñaki. El caso no es nuevo. La tv es un medio donde las enfermedades relacionadas con la imagen tienen un caldo de cultivo preocupante. Pensando en los niños es una pena que los adultos nos planteemos el tema de la censura porque nuestros infantes están demasiado indefensos ante temas tan sangrantes como la delgadez o el cómo me verán. Espero que te animes a publicar el artículo que propones. Por cierto el de Vera lo he mandado a unos cuantos amigos. Salud camarada.

    Un abrazo compañero.[/quote]

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