Sofá y mando

SI el año pasado el programa revelación fue Vaya semanita, este año ha tomado el relevo Eva Hache. El humor sigue siendo uno de los elementos fundamentales en esas últimas horas del día. Más o menos, a eso de las diez de la noche, se produce la explosión: Vaya semanita en ETB, Aquí no hay quien viva en Antena 3, El Guiñol en Cuatro, Camera Café o Los Serrano en Telecinco, El intermedio en la Sexta. Las risas en la programación televisiva se guardan para la noche, no se sabe si por el bien de la audiencia o, a mala leche, para birlárselas a los niños. Claro que 200.000 de éstos pasan de todo y se quedan hasta las tantas como si la prohibición no fuera con ellos y a sus padres tampoco les importa mucho. La noche es para el humor como las bicicletas para el verano. Al otro lado de la pantalla, en los hogares, las escenas de humor se repiten a diario. Porque, ¿quién es el encargado de apretar el botón correspondiente imponiendo su criterio al resto de los habitantes de la casa? En este punto, allá cada cual con sus decisiones. La lógica indica que existe un acuerdo, que finalmente se pone la cadena del consenso. Pero en realidad nada más lejos de esto. Apretar el botón de tu elección en muchas ocasiones representa todo un golpe de estado, una prueba de fuerza y salirte y, para salirte con la tuya, es necesario dosis altas de astucia. Todas las noches se producen peleas en las que se emplean todo tipo de malas artes para colarse de rondón en un sofá ya ocupado o estirar las piernas si uno llega el primero. La refriega se convierte en algo tan rutinario que, poco a poco, se va llegando a un acuerdo de mínimos. Un poco de humor, un rato de informativos, algo del partido de fútbol. Descartada la tiranía se produce en cada salón un sinfín de combates en losque se compite por hacerse con un buen asiento y lograr el mando.

2 comentarios sobre “Sofá y mando”

  1. Amigo Javier:

    Enlazando tan bien como tú lo haces -y no es coba, no es necesaria- el tema del mando a distancia (proclive a ser excusa de golpes de Estado como bien dices) y el humor a altas horas de la noche, recuerdo un día en que tuve una visita de unos amigos en mi hogar.

    En un momento dado, mientras buscaba con ahínco por los entresijos del sofá, un amigo mío dio con el dichoso aparatito de botones de tan alta conflictiva influencia doméstica y, mirándome a mí y a mi compañera con cara maquiavélica, espetó: «Aquí está El Poder«.

    Todavía mientras lo rememoro sonrío…Aquél día mi amigo fue la serie de humor.

    Saludos Javier.

  2. [quote:042c860ee1=»Epicuro»]Amigo Javier:

    Enlazando tan bien como tú lo haces -y no es coba, no es necesaria- el tema del mando a distancia (proclive a ser excusa de golpes de Estado como bien dices) y el humor a altas horas de la noche, recuerdo un día en que tuve una visita de unos amigos en mi hogar.

    En un momento dado, mientras buscaba con ahínco por los entresijos del sofá, un amigo mío dio con el dichoso aparatito de botones de tan alta conflictiva influencia doméstica y, mirándome a mí y a mi compañera con cara maquiavélica, espetó: «Aquí está El Poder«.

    Todavía mientras lo rememoro sonrío…Aquél día mi amigo fue la serie de humor.

    Hola Epicuro. El chiste del mando de tu amigo me recuerda a mi pequeña dándole al mando a distancia para comprobar si cambiaba la realidad. Y te juro que en ocasiones sería maravilloso poder apretar el botón como en la tele y cambiar de asunto. Bueno también sería una lucura. Me voy a leer tu blog que sé que has publicado algo nuevo.

    Saludos Javier.[/quote]

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