Huelga y fútbol

Que la Pantoja fuera en su momento icono de TVE y de Marbella habla bien a las claras de lo poca cosa que son nuestros caprichos y la poca importancia que le concedemos a nuestras pocas horas de ocio. Que somos una sociedad primaria, poco exigente y de gustos dudosos lo dice sobre todo la programación televisiva que nos fabrican y que refrendamos día a día durante más de cuatro horas por persona y día. Desde luego, yo no conozco a muchos que echen media jornada laboral pegados a la pantalla del televisor, así que deduzco que hay unos cuantos que no se separan en todo el día o que las estadísticas, una vez más, mienten. Ayer fue un día histórico por la aceptación que tuvo la huelga planteada en TVE. Un dato que me condiciona mucho a la hora de mostrar apoyo a la iniciativa -por otra parte lógica- de meterle mano a la hidra de mil cabezas que se alimenta a sorbos del erario público. Pero tampoco nos vamos a rasgar las vestiduras por ello. Seguramente al ente le sobran chupones y le faltan gestores. Dicen que sobra el 40% de la plantilla, pero no dicen que eso es así, entre otras razones, porque casi todos los programas los compran a las productoras privadas. Por otra parte, todavía estoy por oír del Ministerio de Defensa cuál es el déficit que le produce la Marina o, siendo más precisos, la Sexta región militar y, puestos, el cuartel de Burgos, y digo éste porque es aquí dónde me mandaron a hacerme las pruebas médicas. Con todo, lo que más me ha impresionado es lo del Tribunal Supremo dictando sentencia sobre que el partido del Barcelona contra el Benfica era de interés público. Como este precedente jurídico se ponga en marcha auguro grandes posibilidades a los clubes. Puede que el futuro esté en vender las zonas deportivas. Vamos, por poner otro ejemplo: la VW a los campos de Tajonar y allí no hace huelga ni Dios.

5 comentarios sobre “Huelga y fútbol”

  1. Abrumado por su amable respuesta, debo decir que hoy veo en su artículo, afinadísimo como siempre, filosofía dura. No pura. Pero sí Filosofía dura: Filosofía Social. Realmente el mundo de la TV puede resumirse en su atinada frase: «Que somos una sociedad primaria, poco exigente y de gustos dudosos lo dice sobre todo la programación televisiva que nos fabrican y que refrendamos día a día durante más de cuatro horas por persona y día

    No sé si realmente se pudiera hacer un programa televisivo sobre Filosofía, creo que sí. Pero el fracaso es seguro, más teniendo en cuenta el papel que va a jugar a partir de ¡hoy! tras la aprobación de la LOE.

    En fin, de momento hablar de televisión (enlazando tan certeramente dicho tema con la más «rabiosa» actualidad) y de Filosofía, dan para dos «blogs» que creo que amenizarán a los más curiosos.

    Un saludo don Javier y enhorabuena por Emisión imposible: otro remanso donde descansar de tanta vulgaridad ampliamente tolerada y exitosa.

    P.D.: De nuevo acuerdo con Vd., camarada, la infamia que supone ver a una Julia Otero, antaño diva televisiva de uno, marchándose del Ente Público llevando las alforjas a reventar y no de cerezas precisamente. No digamos ya «La Trinca» haciendo gala a tamaño nombre con O.T.…en fin…

  2. De acuerdo contigo. El Ente hay mucha gente pero los figuras se van con las algorjas llenas. Pero cambiando de tema el otro día vi en Antena 3 la peli Imperio y ve a tu denostado Ciceron (algún día me explicarás porqué) de buen rollo con Octavio. ¿Está de moda el imperio Romano?

  3. [quote:de88f4cd77=»Javier Arizaleta»]De acuerdo contigo. El Ente hay mucha gente pero los figuras se van con las algorjas llenas. Pero cambiando de tema el otro día vi en Antena 3 la peli Imperio y ve a tu denostado Ciceron (algún día me explicarás porqué) de buen rollo con Octavio. ¿Está de moda el imperio Romano?[/quote]

    Bueno, la verdad es que no soy quién para «denostar» a quien escribiera «Brutus» (que es la obra que de Marco Tulio Cicerón he leído). Pero sí es cierto que Nietzsche le acusa de corrupto, lo cuál no dice nada, pero sí es cierto que vivió una época en que la corrupción política estuvo al cabo de la calle: fue el final de la República romana y el inicio de la figura del «Emperator». Es decir, al menos padeció dicha corrupción.

    Sobre Roma y el cine, creo que sí: pienso -espero que Vd. me corrija- que «Gladiator» recogió una forma de ver dicha época iniciada, más o menos, desde «Espartaco«. Y ello ha hecho que vuelva cierto interés. La serie, creo que de dos capítulos, a que se refiere, sólo la pude ver brevemente en su primer capítulo. Lo que no me perdono.

    Lo bonito sería que la senda iniciada por «Troya«, hiciera un crear un poco más de interés por la Grecia Clásica. (También recuerdo aquella película de hace muchísimos años: «Jasón y los argonautas» que estaba muy bien para su época).

    Un saludo don Javier y mil gracias por entablar esta agradable conversación.

  4. Epicuro permiteme que sigamos un poco más con Roma porque la serie que más me impresionó en su momento fue la de Yo claudio con el actor fantástico que creo que se llamaba Jacobi. Una serie que creo que ha salido en dvd y que quiero agenciar porque no sé hasta que punto es un recuerdo exagerado o está basado en la realidad. Prometo ver Troya para estar a la altura en la próxima conversación sobre todo porque creo que reconocerse hedonista en una sociedad que cuya obligación consumista puede confundirse con el hedonismo aunque tengo la impresión que nada tiene que ver. La tele comercial es una llamada constante a los praceres que provocan los productos y servicios. Sin embargo tengo la impresión que el hedonismo de Epicuro está ñmás lejano ahora que en su tiempo.

  5. [quote:78273f31c4=»Javier Arizaleta»]Epicuro permiteme que sigamos un poco más con Roma porque la serie que más me impresionó en su momento fue la de Yo claudio con el actor fantástico que creo que se llamaba Jacobi. Una serie que creo que ha salido en dvd y que quiero agenciar porque no sé hasta que punto es un recuerdo exagerado o está basado en la realidad. Prometo ver Troya para estar a la altura en la próxima conversación sobre todo porque creo que reconocerse hedonista en una sociedad que cuya obligación consumista puede confundirse con el hedonismo aunque tengo la impresión que nada tiene que ver. La tele comercial es una llamada constante a los praceres que provocan los productos y servicios. Sin embargo tengo la impresión que el hedonismo de Epicuro está ñmás lejano ahora que en su tiempo.[/quote]

    Cómo no seguir con Roma, amigo Javier, encantado. Sobre la colección de «Yo Claudio» ¿has probado a través de Internet? Porque seguramente estará en el gran centro comercial recientemente instalado aquí y de corte británico (jaja, hay que ver lo retorcido que llega a ser uno para no hacer publicidad gratuita).

    Como muy bien apuntas, efectivamente, el hedonismo epicúreo tiende justo a lo contrario de esta sociedad en que el consumismo nos envuelve sin darnos cuenta y aunque nademos con fiereza contra dicha corriente. Precisamente consiste en un hedonismo que significa lo contrario que lo de hoy: subsistir con lo necesario y no hacer ansiedad por las posesiones. De ahí el jardín de Epicuro, que además de ser el lugar donde filosofaba con sus discípulos era donde poseía una pequeña huerta con lo indispensable para vivir. Su fin era el placer, pero no material, sino afectivo: el saber, la amistad. Pronto escribiré sobre ello en el blog.

    Un saludo Javier a tí y a Lizarra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *