24
may 13

Europa o el lucrativo negocio de los paraísos fiscales

La Unión Europea se atrevió finalmente a centrar su Consejo del mes de mayo casi con un único tema en el orden del día: el acuerdo para la eliminación de paraísos fiscales en su territorio y aledaños asociados. No era poco que por fin los mandatarios europeos se decidieran a dejar a un lado su hipocresía para poner sobre la mesa uno de los mayores escándalos sociales que afecta a la UE. La presión social y de algunas ong’s dedicadas durante años a la denuncia de las prácticas de fraude fiscal llevado a cabo en Estados de la Unión logró calar en diversos grupos del Parlamento Europeo cuyo debate forzó a una posición de combate por parte de la Comisión Europea y, finalmente, ha obligado a los líderes gubernamentales a tratar tan espinoso asunto. Unos políticos que escudados en la cínica excusa de los asuntos internos de cada país, habían obviado de manera más o menos descarada hasta ahora, la injusticia que supone que algunos se vayan de rositas sin pasar por  la hacienda pública mientras se aprovechan de un sistema de protección y bienestar social montado gracias a la contribución vía impuestos del resto de los paganos. Se ha logrado el primer aunque tímido objetivo, meter en la dilatada agenda de los mandamases europeos el fraude de los paraísos fiscales, pero como siempre era demasiado pedir que se pusieran de acuerdo para acabar en plazo digno con esta verdadera lacra social.

Para que nos hagamos una idea de la dimensión del problema baste decir lo siguiente: EUROPA PIERDE 1 BILLON DE EUROS AL AÑO Y ALBERGA OTROS 14 BILLONES EN PARAÍSOS FISCALES EN SU SENO Y ALEDAÑOS ASOCIADOS. Y lo escribo con mayúsculas porque mayúsculo es el tremendo daño que este delito organizado por Estados, nos cuesta al mundo. La propia UE estima según un informe encargado por la Eurocámara, que se pierden al año 864.282 millones de euros por prácticas evasivas. Una cifra superior a los presupuestos destinados a sanidad en cada país europeo. Pero lo más grave no es lo que dejamos de recaudar los ricos europeos por estas prácticas lucrativas para algunos Estados miembros, mucho peor resulta el roto que realizamos al resto del mundo. Los países pobres pierden cada año 124.000 millones de euros por los impuestos que no pagan las empresas con filiales en sus territorios. Con menos de la mitad, 51.000 millones de euros, se podría acabar con la pobreza extrema, segúnBrookings Institute de EEUU. Según estos datos hechos públicos la ongIntermón Oxfam dos terceras partes del dinero escondido por las mayores fortunas del mundo se ubican en paraísos fiscales europeos. En un momento donde los ciudadanos -procedentes de países ricos y pobres-, están sufriendo los efectos de la pobreza multiplicada por los recortes en los Estados desarrollados, Oxfam estima que al menos 14 billones de euros pertenecientes a fortunas individuales se esconden en paraísos fiscales repartidos por todo el mundo. Este dinero perdido representa el doble de lo necesario para que cada persona del mundo pueda vivir con más de 1,25 dólares al día, es decir, para acabar con la pobreza extrema.

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Ante tanto despropósito no queda otra que señalar a los responsables país por país y exigirles primero explicaciones y luego un cambio de normas para poner coto a estos desmanes. La lista o mapa de países paraíso fiscal o centros financieros offshore de Europa es amplia y compleja en sus modalidades y prácticas. La Tax Justice Network – Red de Justicia Fical – una organización surgida del Foro Social Mundial, aporta el siguiente listado y descripción de campos abonados para la evasión y el fraude fiscal en Europa:

Andorra: El mini estado independiente de los Pirineos, que no es parte de la Unión Europea, pero es miembro asociado, ofrece un lugar con secretismo para el dinero de los  que residen en países vecinos. Particularmente atractivo es el servicio personal ofrecido allí por los asesores bancarios. Resulta muy fácil  para los españoles y franceses llegar allí en coche para despositar dinero en efectivo. Después se puede llenar el depósito del coche y comprar cigarillos , por supuesto libre de impuestos.

Austria: Como país que comparte fronteras con Alemania, Hungría, Eslovaquia, Eslovenia, Italia, Republica Checa y Suiza , Austria atrae el dinero prometiendo  secreto a los titulares de cuentas bancarias. Atrae especialmente a la población europea de habla alemana. Pero también ciudadanos de países latinoamericanos que, por ejemplo, combinan la inversión en bonos austríacos con las ventajas del secreto bancario. Precisamente debido a la falta de transparencia financiera y  a su ubicación geográfica, Austria también ha atraído durante décadas el patrimonio de dictadores del mundo

Islas del Canal: La islas británicas del Canal, Jersey, Guernsey y Sark son el hogar de cientos de instituciones financieras y compañías de seguros atraídas por sus bajos y sencillos impuestos. Mientras que  probablemente  esconde los negocios más sucios, Guernsey es la más innovadora. Con las denominadas empresas auto protegidas, un aparente empresa individual está organizada en células con muros legales protectores entre ellas. Y en Sark, de acuerdo al diario británico The Guardian, hay 24 empresas registradas por cada uno de los aproximadamente 600 habitantes.

Chipre: Chipre es el ejemplo perfecto de lo que puede salir mal cuando se depende tanto de un modelo tan dudoso. Está particularmente orientado hacia los países de la extinta Unión Soviética y actuaba como un centro de enlace entre ellos. Las transacciones entre empresas de fachada trajo dinero a Chipre, y después se retornaba a países como Rusia, evitando así a las autoridades tributarias. Pero desde la quiebra de Chipre, en parte por la Unión Europea, la isla mediterránea tendrá que  arreglárselas con un nuevo modelo de negocio.

Inglaterra: Londres, representa una de los más grandes centros de enlace para la evasión de impuestos y  de capitales. Es la madre de todos los paraísos fiscales desde el momento en que la Zona, que no responde a la Corona, ha desarrollado una red que continúa trayendo dinero al antiguo imperio. El dinero fluye desde allí  a las Islas británicas del Canal como  Guernsey, Jersey o la  Isla de Man, después a territorios de ultramar británicos en el Caribe como las Islas Caimán o la Islas Vírgenes, o en Europa a  Gibraltar. Londres es las sede de muchas empresas de fachada dudosas que solo existen en Internet.

Alemania: Alemania protege los datos de los inversores extranjeros , los cuales  no tienen que pagar impuestos sobre los intereses . Sólo los alemanes o extranjeros residentes en Alemania, tienen que pagar una tasa plana sobre los ingresos por intereses La información sobre estos depósitos raramente sale de Alemania, añadió : “los inversores extranjeros con cuentas alemanas están protegidos por un cierto grados de anonimato.Por eso es por lo que Alemania está en la novena posición de la clasificación mundial del secreto financiero para TJN.

Gibraltar: En el extremo sur de la Península Ibérica, Gibraltar se ha especializado  en permitir las empresas o sociedades pantalla llamadas “trusts.” La estructura de estos trusts significa que no hay propietario real de a empresa. Se utilizan con frecuencia para añadir capas de secreto a las sociedades fachada, lo que es particularmente bueno para el blanqueo de capitales. El final sucio del espectro para traer de vuelta el dinero a los mercados financieros. La presencia de muchos casino de juego también interviene  en el juego.

Irlanda: Se le lama el “doble irlandés” en el mundo financiero: una empresa funda dos subsidiarias en Irlanda con su tasa de impuestos del 12,5%. Entonces, una reclama  estar basada en un paraíso fiscal diferente  (el impuesto comparable en EEUU , por ejemplo está alrededor del 35%). Mientras que una empresa hace negocio en Europa realiza el pago a la otra de los derechos de patente. El beneficio se evapora ya que los costes y los ingreso se igualan en el balance. Esto es completamente ilegal en Irlanda, y por ello es una ubicación optima para empresas como  Google, Apple o Amazon. Aunque otros países como Holanda ofrecen modelos similares, la diferencia es que en  Irlanda la gente trabaja realmente lo que al menos crea algunos puestos de trabajo y un poco de crecimiento en el país.

Isla de  Man: Esta isla entre Escocia , Inglaterra e Irlanda no tiene impuestos para las herencias y las rentas de capital , mientras que el más alto nivel de impuestos es del 20%. El impuesto de sociedades no existe . Es un destino especialmente querido para los millonarios británicos.

Luxemburgo: Es el Segundo centro de enlace financiero más grande de Europa después de Londres.. Innumerables inversores y alrededor de 150  bancos disfrutan de un tasa impositiva de gracias en el centro europeo de acciones y bonos. El estatus de Luxemburgo como miembro de la UE le hace particularmente atractivo para las empresas europeas y el mercado internacional,  explicó. Si quieres evitar las leyes alemanas, por ejemplo, puedes hacerlo a través de Luxemburgo, será por ello que 40 bancos alemanes hacen negocio allí.

Malta: Con sus bajas tasas de impuestos, Malta como Chipre ha atrajo capital extranjero durante largo tiempo. Aunque  los impuestos sobre sociedades alcanzan  el 35%, las empresas puede conseguir la devolución de la mayoría de ellos. Es el destino favorito de las empresas alemanas la cuales consiguen un beneficio más alto si están basadas en Malta. Aunque es claramente un paraíso fiscal para las empresas, no está claro que lo sea para las personas físicas.

Mónaco: Sigue siendo el hogar de los ricos y famosos.  Los millonarios se establecen felizmente allí debido al hecho de que  no pagan impuestos por los ingresos  ni por las herencias. La ciudad estado no persigue los delitos financieros que se cometen en el extranjero.  No obstante, los negocios sí pagan impuestos en tasas de alrededor del 33 % .  Francia, aunque no juega un papel activo , presta una mano protectora.

Holanda: Lo que es  Luxemburgo para los inversores privados lo es Holanda para las grandes corporaciones. Los impuestos a la actividad económica son increiblemente bajos , con muchas ventajas tributarias para los ingresos por intereses y licencias. Con el “sandwich holandés,” una empresa matriz tiene una filial en Holanda y la usa como una base de impuestos bajos para desarrollar sus negocios europeos

Suiza: Aunque se supone que no existen ya cuentas bancarias completamente anónimas en Suiza ( y el vecino Liechtenstein), continua atrayendo grandes volúmenes de dinero debido a su secreto bancario. En consideración al volumen de dinero en Suiza, ésta ocupó el primer lugar en el Indice de Secreto Financiero de TJN.

Vergonzoso panorama en el territorio que consagra la libertades, la solidaridad, la cohesión social y la democracia como normas básicas de convivencia. Esta brutal hipocresía en forma de injusticia que mueve cantidades multimillonarias de dinero de forma opaca debe convertirse en una de las principales batallas políticas de la Unión Europea. Pero una vez más estamos ante un delito legal y moral que afecta a personas jurídicas y también físicas. Nadie está libre de la responsabilidad de cumplir con sus obligaciones como ciudadano, como de denunciar con pruebas los casos que a su alrededor se dan. La presión social es la única fórmula para que la clase política europea afronte de una vez el problema por muchos que sean los intereses creados y por poderosas que sean las fortunas protegidas por la evasión.

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11
may 13

En el día de Europa, Bruselas una realidad lejana, distante y burocrática

El pasado día 9 de mayo celebramos como todos los años, el día de Europa. Lo primero que sorprende es que si somos una Unión, tal jornada siga siendo día laborable, mientras festejamos vacacionalmente todo tipo de días de contenido local. Vamos que al menos a mi, me resulta difícil de entender, con todo el respeto a tradiciones y religiones, que nos deje en casa sin trabajar San Saturnino o San Isidro y pase desapercibida la fiesta de Europa que une a más de 500 millones de habitantes y evoca las ideas de paz y libertad que todos deseamos. Pero hecha esta pequeña digresión, voy al nudo de mi reflexión: qué opinamos los españoles de las instituciones europeas, ahora que la crisis económica ha puesto en solfa todo lo que nos rodea y da sentido. ¿Nos sigue uniendo, más que lo que nos separa? ¿Seguimos creyendo que juntos nos va mejor que por separado? ¿Nos sentimos representados por quienes administran nuestros asuntos a nivel europeo? ¿En suma, nos sentimos parte de una realidad que cada vez se impone más en las decisiones que condicionan nuestro presente y futuro?

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A estas preguntas han respondido los españoles en una encuesta realizada por elForo Europa Ciudadana, un think tank independiente que tiene como objetivo contribuir al debate de la construcción de la Europa del futuro, fomenta la participación ciudadana. Los principales resultados de la encuesta dejan poco lugar a dudas sobre la percepción y estado de ánimo que los españoles tienen de la Unión Europea y la forma de administrarnos que está teniendo. Os los resumo en pocas líneas:

- El 81,5% de los españoles considera que el actual número de órganos políticos y administrativos impide tomar decisiones rápidas y consensuadas.

- El 66% de los encuestados opina que el tamaño actual de la UE ha favorecido que cada Estado actúe según su interés particular y no en función del interés europeo.

- El 96% de los españoles reclama una ley de transparencia a nivel europeo para que los ciudadanos conozcan más y mejor a las instituciones europeas.

- El 89,5% considera que los ciudadanos deberían tener más peso en las decisiones políticas y económicas de la UE.

- El 72% de los encuestados opina que la gran cantidad de leyes comunitarias es una traba para la creación de empleo y el desarrollo de las empresas.

- Valoración de 0 a 10 sobre la transparencia de las principales instituciones europeas: Tribunal Europeo de Derechos Humanos: 4,7; la Comisión Europea: 4,0; el Parlamento Europeo: 3,8.

- Para los ciudadanos españoles la Unión Europea es sinónimo de… Burocracia: 72,5%. Convivencia: 53,2%. Libertad: 51,3%. Democracia: 43,8%.

- Valoración de 0 a 10 sobre el sentimiento de pertenencia a la Unión Europea de los ciudadanos españoles: 5,5.

- Las instituciones europeas, para ganar en eficiencia y calidad, necesitan… Establecer sistemas de elección más democráticos y transparentes (92,5%). Abrir canales de comunicación con los ciudadanos (91,2%). Fomentar las iniciativas legislativas populares (87,8%). Reducir y simplificar la legislación comunitaria (81,7%).

- El mayor logro de la Unión Europea ha sido… La ciudadanía europea y la unión política (41,5%). El euro y la unión económica ( 32%).

A la vista de respuestas tan rotundas, no cabe duda que la principal queja y, por tanto, demanda que los ciudadanos españoles realizan tiene que ver con la sensación de lejanía y distancia que las instituciones europeas les produce. Y eso se traduce en un sentimiento de apropiación de la burocracia de Bruselas de lo que uno creía que era propio y ahora siente como ajeno. Europa raptada por una mezcla de tecnocracia institucional y una clase política incapaz en encontrar el consenso necesario que demandan los europeos. Estamos, pues, en el filo de la navaja con mucho riesgo de cortarnos en el proyecto europeo. Los ciudadanos pueden optar por dar la espalda a la idea política que más beneficios ha dado al continente en su historia. 65 años de convivencia en paz y democracia están en serio riesgo porque los verdaderos protagonistas de la cosa, que no somos otros que las personas que vivimos en Europa, no vemos a la Unión como algo nuestro, algo por lo que seguir luchando. El desenganche del europeismo es galopante y los desertores corren a toda velocidad hacia posturas euroescepticas en el mejor de los casos, cuando no claramente ultranacionalistas y xenófobas. Un paisaje triste y desolador que puede verse reflejado en forma de paradoja en la composición del próximo Parlamento europeo. Las elecciones de junio de 2014, a escasos 12 meses de celebrarse, pueden dar cobijo en sede legislativa a numerosos representantes contrarios a la idea misma de una Europa unida. Y lo que aún es más grave, serán los electores directos del presidente de la Comisión Europea y su colegio de comisarios. Nos jugamos, pues, más que nunca este año venidero el futuro de Europa. Si no somos capaces de centrar en Europa el debate político de los Estados miembros y seguimos mirándonos embelesados el ombligo patrio, indefectiblemente nos precipitaremos por el abismo de los enfrentamientos históricos del continente. La tarea no es otra que liberar Europa. Sacarla del secuestro a la que la tienen sometidos tecnócratas y políticos sin visión de Unión. El reto una vez más es de todos y lo es individual.

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01
may 13

En el 1 de mayo, un nuevo enfoque del reparto del trabajo y el mercado laboral

La Unión Europea acumula un diferencial de desempleo 5 puntos superior al que registra Estados Unidos. Y dentro de esa estadística macabra de drama de personas sin trabajo, España bate todos los record con tasas que superan el 50% entre los jóvenes y cerca del 40% en algunas Comunidades Autónomas comoAndalucía. Se hace muy difícil articular un modelo de convivencia armoniosa y pacífica en una sociedad que permite desigualdades tan tremendas. Duro resulta de entender brechas sociales que permiten diferencias de renta entre ricos y pobres de más del 60% como sucede en países subdesarrollados, pero mucho más insostenible es un Estado en el que 1 de cada 4 ciudadanos no tiene trabajo para aportar un salario mensual a su familia. Cuando se llega a tal fracaso del modelo de marcado laboral, se vive en situación de emergencia y deberíamos poner el centro del debate en la búsqueda de soluciones inmediatas para garantizar una vida digna a nuestros semejantes en la sociedad que vivimos. La retórica y los grandes principios tienen que dejar paso a propuestas novedosas, imaginativas y pero con altas dosis de realismo. Tenemos que ser audaces y aprender de la prueba – error, ser capaces de articular nuevas fórmulas de relación empresa – trabajador y de colaboración público – privada. Un reto que no es solo cosa de los políticos en su función ejecutiva y legisladora, también atañe a cada trabajador y a cada empresario, obligados como están a salir de la crisis en el mismo barco.

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Así las cosas, creo que existen unas líneas de reflexión trascendentales para cambiar la mentalidad y la visión del mercado laboral. Porque no estamos ante un problema simple y concreto de condiciones laborales, estamos ante la necesidad de abordar un auténtico cambio de forma de vida y de modelo relacional entre las personas. Ese nuevo contrato social que tantas veces he mentado en este blog, en referencia al empleo es hoy más imprescindible que nunca. Por eso os propongo pensar en conceptos tan básicos o genéricos como:
  • Reducir horas de trabajo para generar empleos.
  • Conciliación de la vida laboral y familiar.
  • Relación entre las horas extra y la creación de empleo.
  • El efecto de la economía sumergida sobre el paro.
  • Prestaciones alternativas a la prestación por desempleo.
  • Una sociedad que consume lo que necesita.

REPARTO DEL TRABAJO.- No se trata solo de reducir  las horas de trabajo o su salario, sino de la racionalización de la jornada laboral. Se trata de trabajar menos para vivir más, para vivir más con los nuestros. Está demostrado que la incorporación de avances tecnológicos y procesos de innovación en la producción, aumenta los niveles de productividad sin necesidad de incrementar las horas/hombre. De la misma forma que resulta fácil probar que la reducción de la jornada de 40 a 35 horas semanales de un puesto de trabajo, crea automáticamente un nuevo empleo. La acomodación de horarios y salarios de cientos de miles de trabajadores a sus necesidades reales, supondría un incremento de trabajadores cotizantes a la seguridad social, garantizando la sostenibilidad del sistema de protección.

CONCILIACIÓN DE LA VIDA LABORAL Y FAMILIAR.- Si queremos que los trabajadores del futuro estén preparados profesional y personalmente, los años de crianza de los niños, la presencia de los adultos que eduquen, se convierten en un aspecto esencial, que hay que cuidar y facilitar en aras de un futuro más optimista. Guarderías próximas a los centros de trabajo, aulas de apoyo escolar,… son medidas necesarias para la conciliación familiar, además de ser en sí mismas, una fuente de generación de empleo. Además, la estimulación de la conciliación laboral permitiría aumentar la natalidad en la Unión Europea, el área del mundo con más bajas tasas en este sentido, asegurando una mayor sostenibilidad del propio sistema.

LAS HORAS EXTRA.- Una cosa es el concepto de producción que requiere de la continuidad de un equipo de trabajo determinado y otra muy distinta, la práctica laboral que amplía la jornada desproporcionadamente con horarios casi inhumanos a lo largo de siete días de la semana. Muchos sectores, como por ejemplo la industria y la hostelería, son conocidos por la realización de un número de horas extra tremendo. Muy por encima de lo legal, y en muchos casos, ni se declaran, ni se cotizan. Simplemente no existen. Trabajar de lunes a viernes 11 horas diarias y el sábado 5 ó 6 con el tradicional almuerzo especial de por medio, ha sido práctica habitual de muchas empresas.

La ECONOMÍA SUMERGIDA.- Una sociedad que permite tasas de economía sumergida superiores al 20%, como es el caso de España, tiene un auténtico cáncer social en su interior. Hoy por hoy, resulta imposible evaluar correctamente de los 6,2 millones de personas que declaran encontrarse en el paro en la Encuesta de Población Activa, cuántos realmente lo están. Y si estas situaciones de ilegalidad se producen debemos huir de planteamientos hipócritas. La actuación de control e inspección de la Administración con las consiguientes sanciones severas para los delincuentes empresariales es imprescindible, pero también lo es rebajar las trabas burocráticas y analizar los costes sociales que el puesto de trabajo legal lleva aparejado. El incentivo siempre debe estar del lado del que cumple la ley.

PRESTACIONES SOCIALES ALTERNATIVAS.- El modelo recaudatorio y de prestaciones y subsidios por desempleo en España, ha demostrado en esta crisis, que está obsoleto y no soluciona ni alivia siquiera el problema. Las medidas de impulso para el empleo, no sólo deben ser subvenciones o bonificaciones para el empresario sino medidas con miras a medio plazo, que se prolonguen en el tiempo y que contemplen no sólo la flexibilidad del mercado de trabajo, sino de la propia Administración. Modelos como el alemán y el holandés, que en vez de pagar a los desempleados (en la forma de prestaciones por desempleo) pagan para que los trabajadores permanezcan empleados, pero trabajando menos horas y con menos salario, ha posibilitado que sus tasas de desempleo no aumenten al ritmo que lo han hecho otros países e incluso están por debajo de algunos de los que no han experimentado depresiones tan profundas.

CONSUMIR LO NECESARIO.- Todo lo dicho de nada serviría si no somos capaces de cambiar el concepto mismo de consumo y de necesidades vitales. Hemos construido una sociedad de consumo basada en la oferta de sobreproducción. Todo el esfuerzo marketiniano se dedica a convencernos de necesidades que están alejadas de la vida real de las personas. Tienen que ver con las necesidades de producción de fábricas que en absoluto tienen en cuenta la demanda y menos aún la sostenibilidad de los recursos naturales del planeta. El consumidor responsable es un consumidor sensibilizado, informado, crítico y consciente, es decir preocupado por las repercusiones económicas, sociales y medioambientales que acompañan a las sociedades de consumo.

Si no somos capaces de enfocar la reforma del mercado laboral desde un nuevo modelo de relación integral de la persona con el entorno, estaremos simplemente remendando un traje desfasado para vestir una sociedad que ha desbordado el esquema de producción posindustrial. Esta labor de cambio global requiere una toma de conciencia que parte de la reflexión individual para ser puesta en común entre todos. Es labor de los políticos, de los agentes sociales, empresarios y trabajadores, como lo es también del pensamiento que podamos aportar al proceso desde la universidad o los centros de conocimiento. Podemos optar por el consenso y la convivencia buscando entre todos soluciones al paradigma del desempleo que nos embarga actualmente o darnos al individualismo pernicioso salvando nuestro corto presente sin pensar en un futuro para todos. La elección es libre y de cada cual, pensadlo.

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24
abr 13

España o de cómo vivir con la prima de riesgo por debajo de 300 puntos y más de 6 millones de parados

La prima de riesgo de España, también llamada riesgo país o riesgo soberano de España, es el sobreprecio que ésta tiene que pagar cuando acude a los mercados para financiarse, en comparación con Alemania. Concretamente es la diferencia entre la rentabilidad del bono español a 10 años y el bono alemán a 10 años (Bund). Cuanto mayor es el riesgo de un país, más deberá remunerar éste a los inversores para que adquieran su deuda. Es por lo tanto, la sobretasa (o rentabilidad) que ofrece la deuda pública de España para que los inversores la compren y mide la confianza de los inversores en la solidez de su economía. El hecho de que el patrón de medida sea el bono alemán se debe a que la economía alemana tiene la serie histórica más estable de los mercados europeos. De marzo de 2012 a marzo de 2013, España ha vivido el período más caro para financiarse en los mercados internacionales de las últimas décadas. Con una media superior a los 400 puntos básicos, alcanzó su máximo histórico el pasado 23 de julio al registrar 632 puntos. Pagar los intereses de la deuda implicó el año pasado un desembolso de 28.848 millones, debido al repunte del coste de refinanciación -la deuda emitida para afrontar los vencimientos es cada vez más cara- y al incremento de la deuda en circulación (unos 36.800 millones). Así, el peso de los intereses sobre el PIB volvió a aumentar el pasado ejercicio, hasta situarse en el 2,71% del PIB en términos de caja (2,75% en términos de contabilidad nacional). En 2011, el pago de intereses se situó en torno a los 27.000 millones y en 2010, en 20.000 millones. Indudablemente, el coste de financiación se ha disparado en los últimos años. El bono español a 10 años ha pasado de un 3,7% de rentabilidad a finales de 2006, hasta el 5,3% a finales del pasado año, y en el peor momento de la crisis de la deuda de la zona euro -en noviembre del año pasado- alcanzó el 6,7%.

Por eso la noticia de esta semana que ha situado por debajo de los 300 puntos básicos y a tipos de interés del 4,3% supone un relevante abaratamiento en las condiciones de financiación para el Tesoro español. Con todas las cautelas que debemos tener ante unos mercados especulativos y que viven de la volatilidad, es cierto que la tendencia de los últimos 6 meses es claramente bajista, si exceptuamos situaciones de crisis concretas fruto del resultado de las elecciones en Italia o el rescate de Chipre. De consolidarse estos datos podría producirse una notable reducción del coste de los intereses de la deuda sobre los presupuestos del Estado y, en suma, un ahorro significativo en las cuentas públicas españolas. Cada punto de reducción de los tipos de interés supone un ahorro anual cercano a los 4.000 millones de euros, por lo que si no se produjeran nuevas turbulencias podríamos estar hablando de ahorrarnos en el 2012 unos 6.000 millones de euros. Poder embridar las ansias especulativas de los mercados de deuda es, pues, un objetivo prioritario para las autoridades económicas españolas. De ahí que el Gobierno acometa en el próximo Consejo de Ministros un nuevo paquete de reformas, ortodoxas de austeridad, es decir, nuevos recortes de déficit y me temo que, sin duda, de desmantelamiento del Estado del bienestar. Esta es la trampa del círculo vicioso en que nos han metido: si no recortas, el rating baja, la prima de riesgo sube, los tipos de interés se disparan y el coste de la deuda se hace insoportable. Si recortas el país se empobrece, se ancla en la recesión y los activos se devalúan con lo que para los buitres financieros son más baratos de comprar.

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Romper esa trampa infernal en la que llevan instaladas buena parte de las economías de la zona euro se ha convertido en el reto imposible para cualquier Gobierno. No enfrentarse a las políticas lideradas por la Canciller Merkel y hacerlas compatibles con acciones expansivas que sean capaces de incrementar la demanda y el empleo parece la tarea imposible de llevar a cabo. Hasta ahora la mayoría de los ahorros producidos por los recortes se han venido invirtiendo en el saneamiento del sistema financiero o en palabras más claras y llanas, en capitalizar bancos y cajas endeudadas por inversiones descabelladas en activos inmobiliarios o en deuda pública de países insolventes (Chipre o Grecia por ejemplo). Se supone que una vez destinadas ingentes cantidades a tal efecto – según los cálculos del BCE más de 1,5 billones de euros – deberíamos pasar tan vergonzosa página y dedicarnos a invertir en futuro. Si el mercado nos concede desde su generosidad altruista, dado que no hemos querido controlarlo, ahorros en los intereses de la deuda o si somos capaces de reducir gasto consuntivo en nuestras administraciones, sin pérdida de eficacia o calidad del servicio prestado, el resultado positivo de tales medidas debería invertirse con carácter de emergencia en políticas de crecimiento.

Es posible liberar recursos para crear empleo, algo que en los últimos años parecía imposible, pero falta la determinación de dar un giro absoluto al concepto mismo de la política económica de la Unión. Lo que es aplicable a cualquier país del euro, es ampliable al conjunto de los Estados miembros. Generar empleo debería ser la obsesión de los Gobiernos ahora que los mercados parecen dar una tregua a nuestras deudas soberanas. Y me temo que le podemos dar todas las vueltas que queramos, pero a fecha de hoy, las políticas expansivas siguen pivotando sobre las propuestas keynesianas de inversión pública como motor de la economía. Inyectar dinero al sistema es la única alternativa para salir de la recesión y lo único que necesitamos es voluntad de realizarlo y enfoque para que las inversiones sean productivas. En Estados Unidos, el presidente Obama nos ha dado buenos ejemplos de la audacia que requiere la situación y aunque aún tímidamente se ven sus frutos en materia de demanda y empleo. Podemos verlo también de otra forma: ¿qué habría sido de la economía mundial de no haber llevado a cabo la administración y la reserva federal norteamericana estas medidas de fomento del crecimiento?

En todo caso, no podemos tampoco caer en la ingenuidad de muchos postulados progresistas que creen que con la inversión pública de manera automática se genera empleo. Europa padece una verdadera enfermedad estructural en su mercado laboral y ha demostrado en épocas de bonanza que incluso creciendo a cifras superiores al 4% es incapaz de acercarse al pleno empleo. Y a eso debemos añadir que somos menos productivos que los entornos que nos rodean, es decir, que la eficiencia de los procesos de producción aportan menor valor añadido que nuestros competidores. Corregir mediante reformas esas gravísimas deficiencias de nuestras economías resulta, pues, imprescindible si no queremos malgastar las inversiones públicas para la creación de empleo. Y dicho esto, los ejes principales donde podemos focalizar las políticas expansivas son claras: infraestructuras, I+D+i y servicios sociales. El primero de los sectores es un clásico, pero no por serlo deja de tener sentido. Europa sigue requiriendo de grandes inversiones en proyectos de infraestructuras transnacionales, regionales y locales. Unirnos más, hacer más viable el transporte de mercancías y personas sigue siendo una necesidad, por no hablar de la necesidad de reconversión y mantenimiento de muchas redes viarias, aéreas y portuarias de países europeos. El segundo objetivo se basa en los sectores de vanguardia tecnológica y de conocimiento. La investigación y los procesos de innovación siguen siendo motores de la actividad y tienen un enorme potencial de creación de empleo. Por último, el pilar social dada la pirámide demográfica de la población europea que sigue envejeciendo año a año, requiere de un verdadero sector laboral en torno a la asistencia social.

Nadie duda que debemos seguir tratando de ahorrar, ahorrar en aquello que resulta estéril, obsoleto o innecesario, pero ahorrar para generar recursos que puedan invertirse en regenerar el sistema productivo y, en definitiva, el modelo de sociedad que queremos. Hasta ahora todos los sacrificios se han puesto al servicio de la masa monetaria, sin que esta se haya redistribuido ni eficiente, ni equitativamente. Estamos ante una nueva oportunidad de hacer política para los ciudadanos y, además, podemos hacerlo sin caer en enfrentamientos baldíos entre el norte y el sur de Europa o entre posiciones meramente demagógicas de derecha o izquierda. Otra política de crecimiento compatible con la austeridad es posible, como lo es otra política fiscal de redistribución de la riqueza y más equitativa en los esfuerzos que realizar para salir de la crisis. Tal vez lo único que hace falta es el arrojo del gobernante de tomar la decisión de ahorrar para invertir, de destinar cada euro gastado inútilmente en crear un puesto de trabajo productivo en un sector con proyección de futuro. Es más simple de lo que nos cuentan, solo hace falta algo de conocimiento, sentido común y, sobre todo, creer en el bien común y no en los intereses particulares o partidistas. Una vez más la pelota está en el tejado de nuestros líderes. Esperemos que alguna vez sean capaces de serlo.

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14
abr 13

In memoriam de mi sabio profesor, José Luis Sampedro

Se me ha muerto como del rayo, José Luis Sampedro, a quien tanto debía. Y espero me perdone mi admirado Miguel Hernández en la gloria de los poetas muertos por robarle un gesto de su Elegía por Ramón Sijé, para traer a la memoria a mi sabio profesor que longevo y prolífico ha dejado la vida y el mundo esta semana. Lo traigo a este blog por devoción, que en boca de un descreído como es mi caso cobra doble valor; por que me lo pide el cuerpo sediento de vida ejemplar y porque la actualidad plagada de valores perdidos puede encontrar en su palabra caminos ante la encrucijada que nos provoca la crisis. Seré más breve que de costumbre porque mi querido profesor por recato y decoro odiaba los homenajes y censuraba la grandilocuencia por innecesaria.

Recuerdo la mañana de estudiante que cree poderlo saber todo, enfrentado a la Estructura Económica Mundial cómo apareció su figura clásica entre los clásicos, enjuto de rigor de quien le sobra la grasa porque daña al pensamiento. Mirada profunda de la profundidad de la hondura de quien lleva las preguntas del ser humano en la mochila del subconsciente. Arropado por una barba reflexiva entonces al uso de eruditos a la violeta y en su caso de por vida estética. Pero, sobre todo, imponía respeto a primera vista su sencilla humildad, la que confiere la categoría de sabio por decantación. Llegó a mi clase en silencio como se fue de este mundo, pero su palabra se hizo presente propio porque Sampedro no callaba para ser plácido a nadie. “Escuchadme bien, atendedme bien, aunque sea el único día de clase que queráis entender algo de lo que os diga a lo largo del curso . Primera y última lección de la que estoy seguro: el rico existe y es rico, porque el pobre existe y es pobre. La codicia humana explica la Estructura Económica Mundial. Mientras no cambiemos los valores de nuestra sociedad, seguiremos buscando teorías económicas para justificar la injusticia social”.

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Y así pasaron los días escuchando la simplicidad de sus palabras sin necesidad de fórmulas alambicadas, sin adjetivos que maquillan las verdades. Verdades como puños de esa izquierda universal que se remueve en la conciencia de hombre ante el dolor ajeno. Que denuncia la misericordia porque demanda la solidaridad. Que busca el reparto porque entre todos las penas son menos y la alegrías plenas. Lecciones de siempre, que no entienden de primas de riesgo, de ingeniería financiera o de especuladores de dineros negros. Al final todo resultaba fácil de explicar y de entender cuando se está dispuesto a aceptar la verdad del egoísmo como bandera corsaria de ir por la vida.

Luego vino la Literatura y sus libros mayúsculos de prosa poética nos dieron la medida de su capacidad de trabajar la belleza desde cimas de sensibilidad también sólo a recaudo de los sabios. Le llegó la fama y le abrumó la popularidad a la vez que nuestro mundo se volvía más y más frívolo. Nos sobraban las ideas y sus pensadores, a la velocidad que nos comprábamos el último adorno de consumo o que nos hipotecábamos para la tercera vida. Y se fue yendo a su exilio dorado de sabio incomprendido y un punto de incómoda conciencia de una sociedad simia que ni oía, ni pensaba, ni hablaba.

Sus alumnos seguimos leyéndole, escuhándole en las catacumbas de nuestros compromisos conscientes de que su doctrina nos hace libres, laicos pero libres. Y a medida que la crisis nos puso desnudos contra la pared del absurdo de un neocapitalismo borracho de si mismo, sus palabras retumbaban más fuerte en nuestra memoria como el martillo pilón de la razón. Ahora que se nos fue su presencia y que nos queda su memoria escrita, os dejo un racimo de pensamientos deslabazados de mi sabio profesor José Luis Sampedro en una suerte de liturgia barata o recordatorio agnóstico para transitar éticamente por la vida. Espero que os sean tan útiles como para mí lo han sido. Gracias profesor.

1. Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no sirve de nada.
2. El tiempo no es oro; el tiempo es vida.
3. Se habla mucho del derecho a la vida, pero no de lo importante que es el deber de vivirla.
4. Poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe.
5. Los recortes se aceptan por una de las fuerzas más
importantes de la humanidad, el miedo.
6. No hemos aprendido a vivir como humanidad, la humanidad está por hacer.
7. En abril de 1939 comprendí que no habían ganado los míos. Ni los unos ni los otros eran los míos.
8. Seguimos sosteniendo las mismas barbaridades, las mismas crueldades, las mismas salvajadas. ¿Cómo es posible eso? ¿Cómo no hemos aprendido a vivir, a vivir en paz, a vivir con la
naturaleza, a vivir con sosiego?
9. Cuando digo Humanidad exagero, porque creo que Humanidad no hay; hay seres humanos. Llevamos dos mil años desde la Antigua Grecia, se ha progresado técnicamente de una manera fabulosa (…)
10. El sistema capitalista se acaba.

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07
abr 13

Obrigado, el Tribunal Constitucional portugués pone límites a la Europa de los recortes

El Tribunal Constitucional portugués ha declarado ilegal la retirada de la paga extra de verano a los funcionarios y a los pensionistas y las rebajas en el subsidio de desempleo y de enfermedad consignadas en el presupuesto general de 2013 del país, aprobado en el Parlamento el pasado año. Las razones en las que se apoya el tribunal son que esa retirada violaba el principio de igualdad a la hora de afrontar sacrificios. Los altos magistrados lusos no cuestionan la capacidad del gobierno de llevar a cabo sus políticas de ajuste, pero si lo hacen en la proporcionalidad de las medidas respecto a las posibilidades de afrontarlas de los ciudadanos. De alguna manera, en realidad lo que han hecho, es demostrar en una sentencia que si existen alternativas a las políticas impuestas por la troika, Bruselas y por imposición disciplinaria de la canciller Merkel. Hay otra forma de repartir los sacrificios a los que la crisis económica obliga, sin romper la base equitativa de la sociedad, sin que acarreen con la peor parte los más débiles o los que no pueden ni siquiera oponerse a tal injusticia. La decisión del Constitucional portugués sitúa a la Unión Europea ante la encrucijada de seguir desarrollando su programa de austeridad y a la vez hacerlo de manera igualitaria. Claro que la Europa burócrata puede hacer oídos sordos una vez más a lo que la democracia en sus distintas expresiones le están diciendo, pero el riesgo cada vez es mayor y en más Estados de la Unión.

Como es natural el primer riesgo al que se enfrenta esa especie de moderna inquisición económica en que se ha convertido la troika – FMIBCE Comisión Europea – es el contagio que la decisión de los jueces lusos puede producir en otros Estados que optaron por medidas de ajuste similares. Es el caso claro de España, donde los muy similares recortes llevados a cabo por el gobierno Rajoyestán recurridos por los afectados en los tribunales. La presión social en la mayoría de los países del Sur de Europa, los más afectados por sus elevados déficits públicos, pesará como lo ha hecho sobre los togados portugueses. Las legislaciones constitucionales de nuestros Estados democráticos apuestan claramente por el modelo de Estado social de derecho, lo que deja pocas dudas de la interpretación que se debe dar ante los recortes planteados. Ningún ciudadano, por su situación económica, puede verse mermado de derechos en necesidades tan básicas como la salud, la educación o las pagas extras adquiridas como conquistas sociales históricas. Las protestas en la calle se siguen acrecentado a medida que la crisis se alarga y acrecienta su impacto social. Puede que la clase política incapaz de hallar soluciones alternativas se rinda al plan ortodoxo y uniforme decretado por Alemania, pero no creamos que los jueces pueden mirar hacia otro lado cuando se vulneran derechos fundamentales de nuestro ordenamiento democrático.

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Hasta aquí consideraciones de fondo sobre la crucial decisión de los 13 magistrados portugueses. Ahora nos queda esperar las reacciones del Gobierno del primer ministro Passos Coelho, que debe buscar medidas alternativas para ahorrar los 1.200 millones de euros a los que afecta la sentencia del Constitucional. Y, por otro lado, queda también por ver si la troika a la vista de la decisión judicial acepta renegociar los plazos y cantidades adeudados internacionalmente por Portugal, el país rescatado. Pero, no nos engañemos la incógnita más relevante es si el Consejo Europeo y la Comisión son capaces de hacer una lectura coherente de lo sucedido en Lisboa. Facilitaría a todos los Estados afectados por crisis de déficits y deuda, que las instituciones europeas fueran capaces de marcar un nuevo rumbo en los programas de austeridad, poniendo límites en el tipo de medidas a emplear y al peso que sobre los ciudadanos en función de su renta puedan tener. Se trata de reformular los planes de ajustes con una visión más social y menos estadística, una mirada más humana y, sobre todo, más europea. Se debería entender que la solidaridad entre los Estados que forman la Unión y el reparto de los esfuerzos de forma proporcional a las posibilidades de las ciudadanos en cada país, es la única forma de caminar homogénea y armónicamente en el proyecto de la UE.

No es la primera vez que alerto en este blog de los riesgos que tiene perpetuar este camino de pangermanismo insolidario. En los últimos meses hemos vivido tres capítulos especialmente relevantes de rebelión ciudadana y de poderes legales contra las políticas impuestas desde Berlín. El primer severo toque de atención se dio en Italia, en los comicios del pasado mes de marzo. Unos resultados que castigaron especialmente al protagonista impuesto de los planes de ajustes, el ex primer ministro Mario Monti. Con menos de 8% de los votos frente a casi el 20% del Movimiento 5 Estrellas encabezado por el cómico BeppeGrillo. Una crisis política que aún mantiene en vilo cualquier opción de gobernabilidad en el tercer país de la eurozona. Después vino el rescate de Chiprey el esperpento representado ante el mundo con una quita sobre depósitos de menos de 100.000 euros que después ante el plante del parlamento chipriota debió ser retirada. Y ahora llega la sentencia portuguesa de su más alto tribunal. Con toda la legitimidad del sistema democrático que sacralizamos en la Unión Europea, el poder judicial pone fronteras a las medidas impulsadas por Merkel. Tres serios reveses y tres crisis abiertas dos y cerrada en el falso una. Este triste balance unido como he señalado a las posibilidades de contagio en otros Estados, debería también obligar a repensar a las autoridades alemanas sus posiciones.

Negar que hemos avanzado durante los años de la crisis del euro en los mecanismos de salvaguarda de nuestra moneda y de gobernanza monetaria, es absurdo. La crisis nos ha fortalecido institucionalmente, nos ha hecho de la misma forma más fuerte ante los ataques exteriores de los mercados, pero la realidad es que el precio pagado por la sociedad y por los distintos países de la Unión está siendo desequilibrado y dispar. No hemos sido capaces de tejer una red de protección de las familias con más riesgos ante la crisis, de preservar los derechos sociales que tradicionalmente nos han diferenciado modélicamente del resto del mundo. Hemos fallado a los ciudadanos y esa percepción está labrando una tensión en la calle y un deterioro demoledor en los poderes de los Estados y en la clase política. Ha llegado el momento de cambiar de rumbo sin dilación. No podemos permitirnos nuevas crisis. Eslovenia o Hungría ya forman parte de los rumores más malintencionados contra el euro como opciones venideras de nuevos rescates. España sigue representando una realidad endeble que puede tornarse en desastre si el entorno de la eurozona hace empeorar las perspectivas económicas. Demasiados riesgos como para no tomar medidas que logren recuperar la confianza de la sociedad en el proyecto europeo. Necesitamos esperanza, ilusión, visión de futuro y es evidente que las políticas generadas desde Bruselas, hoy por hoy, solo provocan rechazo y estancamiento.

Los magistrados lusos han levantado un muro de vergüenza a las medidas indiscriminadas de recorte. Han dicho basta al desmantelamiento sin más de la protección social. Han sido para los portugueses los únicos capaces de entender sus reivindicaciones y de velar por sus intereses generales. Algo está funcionando muy mal cuando el poder judicial tiene que salir a la calle y ponerse al frente de la manifestación para que el Legislativo y el Ejecutivo entienda que se ha quedado aislado, lejos de aquellos que le votaron y le dieron la responsabilidad para tomar decisiones para salir de la crisis. Nuestros líderes necesitan hacer un ejercicio de escucha activa de sus ciudadanos, de los medios de comunicación, de la voz de la calle. No pueden seguir comportándose como los ilustrados absolutistas encerrados en su lema “todo para el pueblo pero sin el pueblo”. De no ser capaces de oír las demandas sociales, anticiparse a la insatisfacción ciudadana y ser eficientes en su gestión, serán un simple estorbo o, pero aún, un enemigo que ha secuestrado el poder democrático. Aquellos gobernantes bienintencionados o no que se olvidaron de ser sensibles a los sufrimientos de sus semejantes, siempre han acabado trágicamente o en el mejor de los casos, huyendo por la puerta de atrás de las instituciones. Quien no tome buena nota del contenido de la sentencia lusa puede verse abocado a una triste suerte en menos plazo de lo que algunos esperan.

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30
mar 13

El futuro de las pensiones una responsabilidad de todos

La reciente reforma emprendida por el Gobierno Rajoy del sistema de pensiones tiene como objetivo, según sus defensores, impulsar el “envejecimiento activo”. Como eufemismo semántico no está mal, pero la traducción es clara: la sostenibilidad de la Seguridad Social pasa por trabajar y, por tanto, cotizar más años. Si la ecuación la combinamos con ajustes sutiles en los números de años cotizados para el cálculo futuro de la pensión, tenemos la receta perfecta para la supuesta continuidad del sistema que no consiste en otra cosa que en reducir derechos y prestaciones. Obviar la necesidad de aplicar reformas a un sistema que se siente cada vez más presionado por un número de personas atendidas creciente y de contribuyentes decreciente, sería una absoluta irresponsabilidad. Nadie en su sano juicio puede negarse a adecuar las pensiones a la realidad demográfica y macroeconómica. Sin embargo, resulta igualmente inasumible la teoría determinista que proclama machaconamente que la única solución resulta de alargar la vida laboral combinada con el recorte de prestaciones. Ese atajo fácil al que estamos entregados en buena parte de los Estados de la Unión Europea, no deja de ser una forma de rendición incondicional y desmontaje parcial del sistema de protección que articula y vertebra nuestro desarrollada sociedad europea. Sin no somos capaces de adaptar al alza nuestras coberturas sociales, será imposible evitar el derrumbe del edificio de derechos que constituye la UE.

Afortunadamente la realidad es mucho más rica y compleja aunque nos obligue a un esfuerzo colectivo para sostener nuestro sistema de pensiones. Si queremos afrontar el tema con una visión global debemos tener en cuenta factores como: reparto del trabajo, trayectoria laboral, seguridad social dinámica, utilización responsable de las prestaciones, proporcionalidad de renta / prestaciones o colaboración público-privada. Hagamos un somero recorrido por cada uno de ellos.

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Reparto del trabajo: es evidente que el nivel de ingresos de la caja de la Seguridad Social resulta el elemento fundamental para poder garantizar la sostenibilidad en el tiempo de las pensiones. En este sentido, lo que no podemos permitirnos son tasas de desempleo del 50% entre los jóvenes, formados y en edad de trabajar. Su incorporación como fuente de recurso a largo plazo para el sistema es imprescindible. Similar reflexión podemos realizar respecto a la mujer, donde aún quedan porcentajes sustanciales para alcanzar la igualdad de género y que requieren modalidades de contratación que hagan realmente posible la conciliación de la vida familiar. Pero de la misma forma, debemos tener en cuenta que la asistencia social a pensionistas y mayores ha de suponer el cuarto sector de empleo de las economías europeas. Potenciar el empleo social puede representar un vuelco de cotizantes en sociedades donde las enfermedades neurodegenerativas se están convirtiendo en la nueva pandemia europea.

Trayectoria laboral: si comparamos los cálculos de cotización requeridos en los Estados de la Unión para el cobro de las pensiones, nos acercamos mucho al mapa del desarrollo de nuestras sociedades. Así en Alemania se utiliza el concepto de salario medio de trayectoria profesional sobre el conjunto de 40 añ0s de actividad y la edad de jubilación es a los 65 años. Por su parte, en Francia se computa una mezcla de los 10 mejores años de salario con el salario medio de la trayectoria profesional, se precisan 37,5 años de cotización, siendo la edad de jubilación los 60 años. Por contra, en EspañaGrecia o Portugal, se reducen sustancialmente los años de cálculo, a 8, 2 y 5, sobre 35 años de cotización para cobrar el 100% de la pensión y la edad de jubilación de está elevando hasta los 67 años. Desde el punto de vista de justicia social y progresividad no cabe duda a cuál de las tendencias deberíamos optar.

Seguridad Social dinámica: Los cambios demográficos y el propio concepto de familia; la nueva dinámica del empleo y de la economía; el papel de las tecnologías y sus efectos en el mundo laboral y social; estos son fenómenos nuevos que colocan en tensión los principios bajo los cuales se construyó la seguridad social tradicional. Este nuevo modelo debe ser:

Inclusivo: incluye a todas las personas, en especial a aquellas personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad por su situación de pobreza o ancianidad. También aquellos sectores que se encuentran en la economía informal o fuera del mercado laboral. Adecuado: responde a las necesidades y expectativas de la población. Sostenible: todo sistema de seguridad social ya sea que se encuentre financiado con contribuciones de los beneficiarios o con impuestos específicos o generales, debe sostenerse a través de un equilibrio actuaria. Proactivo y preventivo: la cultura de la prevención (por ejemplo, en accidentes laborales y cuidado preventivo de la salud) produce importantes ahorros a la seguridad social y mejoraran la calidad de vida de las personas. Económicamente productivo: el sector social no debe ser una variable de ajuste sino un factor de estabilización y cohesión social y de recuperación económica.

Utilización responsable de las prestaciones: no podemos concebir el futuro del sistema sin introducir como concepto básico del mismo la responsabilidad de todos los actores. Por supuesto de la Administración que gobierna los recursos, pero de la misma forma los receptores de las prestaciones deben ser conscientes de la trascendencia del buen uso del sistema. Evitar los fraudes y el mal gasto de las prestaciones debe convertirse en la garantía inexcusable del futuro de las pensiones.

Proporcionalidad renta / prestaciones: la jubilación debe formar parte de un modelo de fiscalidad integral que realice una acomodación continua de los niveles de renta y patrimonio con los servicios y prestaciones que el sistema concede a los ciudadanos.

Colaboración público – privada: los modelos complementarios con los debidos controles públicos ha demostrado en determinados países componer un fondo compensatorio de enorme utilidad para el equilibrio del sistema. Las mutualidades creadas en Austria y Alemania con fondos sindicales y patronales, así como las fundaciones empresariales de los países escandinavos, son ejemplos probados en este sentido.

La mera enunciación de conceptos como los arriba apuntados, nos demuestran que las pensiones son una responsabilidad colectiva y que su mantenimiento depende de un modelo complejo. Nuestra sociedad envejece por el aumento de la esperanza de vida y por la reducción de las tasas de fertilidad. Europa se enfrenta en las próximas cuatro décadas a su mayor desafío poblacional. Mil millones de habitantes de los que cada vez menos trabajarán para mantener al resto. La estabilidad de nuestras clases medias depende de que seamos capaces de generar una economía social de retorno de riqueza en torno a las prestaciones a mayores. Pero, sin duda, el futuro dependerá de que todos tomemos conciencia del problema y abramos un debate general entre ciudadanos, políticos y agentes sociales, Estado a Estado y de forma coordinada en el conjunto de la Unión. Una Europa sin fronteras no puede aislar los problemas como si fueran responsabilidad de este o aquel país. El reto de es de todos los europeos, convivir digna y civilizadamente requiere un nuevo consenso en torno al sistema de pensiones.

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21
mar 13

La vergüenza chipriota o el corralito made in Europe

Después de la tragedia griega, vino el idus de Irlanda, el triste fado portugués y ahora no por menor ha sido más sonada la actuación de las instituciones europeas ante la vergüenza chipriota. El cuarto rescate de un Estado de la Unión o para ser más exactos la enésima intervención en un país para “sanear” las cuentas de sus bancos, se está convirtiendo en el más estrepitoso ridículo internacional desde que se inició la crisis del euro hace ya más de tres años. Europa cerró un acuerdo para rescatar a Chipre, pero a costa de imponer una tasa a los ahorradores que empujaba a las autoridades a decretar un corralito parcial. El acuerdo alcanzado en la madrugada del sábado incluía un impuesto que se parece como una gota de agua a una quita en los depósitos chipriotas. Todas las cuentas de la pequeña isla del Mediterráneo —tanto de residentes como de no residentes— quedarían sujetas a una tasa, que se pagaría solo una vez, del 9,99% para los que superen los 100.000 euros, y del 6,75% para los que no lleguen a esa cantidad. Ya tenemos, pues, nuestro particular corralito montado contra los más pequeños, que visto lo visto en la UE es sinónimo de débil. Los ciudadanos chipriotas tomados como conejillos de indias por los ministros de Finanzas europeos, el FMI y el BCE, esa macabra trouppe llamada “troika”que se pasea por Europa cual cobrador del frac, con un catálogo de recetas de ajustes y recortes, un argumentario de medias verdades y la insolidaridad como seña de identidad.

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Chipre representa una realidad tan exigua en el seno de la UE, que supongo que los líderes políticos pensaron que nunca algo tan diminuto levantaría tanta polvareda. Apenas 9.000 km cuadrado de una isla, con poco más de un millón de habitantes y menos de 20.000 millones de euros de PIB. La economía de Chipre está claramente afectada por la división de la isla en dos territorios. Tiene una economía altamente vulnerable, más estabilizada tras la entrada a la Unión Europea, con una fuerte dependencia del sector servicios, y también problemas de aislamiento con respecto a Europa. En los últimos veinticinco años, Chipre ha dejado de depender de la agricultura (donde sólo la producción de cítricos tiene relativa importancia comercial). Empezó a tener una estructura más acorde con el contexto de la Unión Europea, con una presencia importante del sector industrial, que sustenta la mayor parte de las exportaciones y emplea al 25% de la población. Para el año 2010, las principales exportaciones chipriotas eran los cítricos, patatas, medicamentos, cemento y prendas de vestir. Al mismo tiempo, los principales socios comerciales del país son GreciaAlemaniaReino Unido eItalia, con quienes intercambiaba más del 40% de sus productos. Cerca del 70% depende del sector servicios, y en concreto, del turismo. La ubicación geográfica cerca del Oriente Próximo, provoca grandes oscilaciones de año en año a la hora de convertirse en destino turístico. Con tan poco bagaje macroeconómico, Chipre entró en el euro el 1 de enero de 2008.

Cabe preguntarse por las razones de fondo para esta intervención. ¿Quién está más expuesto a la quita de los bancos chipriotas? Sirva un dato, la exposición de los bancos alemanes en bonos chipriotas asciende a los 6.000 millones de euros. Otro factor determinante son los fondos rusos de dudosa procedencia y dinero cuando menos alegal que se nos ha colado por las rendijas de nuestro burocrático sistema. Cerca del 46% de los depósitos de Chipre eran extranjeros. Si eso no es un paraíso fiscal es que Chipre no es una isla. Pero no es el único territorio en la UE que ha hecho de sus bancos refugio del blanqueo de capitales, los casos de LuxemburgoAndorraMalta o Gibraltar están bajo sospecha de constituir pseudo-Estados caribeños en pleno corazón europeo.

Hacer un corralito  a los blanqueadores de capital no solo es loable, sino imprescindible si queremos de verdad sanear nuestro sistema financiero. Nada que objetar, ni siquiera la nocturnidad de la medida. Pero hacerlo en el rostro de los inocentes ciudadanos chipriotas resulta insultante. Por pocos que sean tienen los mismos derechos que un vecino de Baviera o de la Ile de France. Saltarse a la torera las garantías de depósitos hasta 100.000 euros establecidos por la UE, no solo es ilegal sino que constituye un precedente que genera alarma en millones de personas en otros países acosados en estos años por precios abusivos en los mercados de deuda soberana. ¿Qué pueden pensar españoles o italianos después de cumplir con los requisitos impuestos por Bruselas para reducir su déficit y ver desmantelados buena parte de los derechos de su Estado del bienestar? ¿De qué habrán servido los cientos de miles de millones de euros públicos entregados incondicionalmente a la banca europea, si de la noche a la mañana nuestros ahorros pueden volatilizarse a manos de unos dirigentes que no son capaces de defender el interés general y los ahorros de la clase media europea?

Habría titulado este post como un episodio más de la crónica del IV Reich que gobierna Europa. Pero respeto tanto la sabiduría de mi maestro profesional y su consejo de no aludir un término que puede considerarse ofensivo y desproporcionado, que he preferido omitirlo. No provocar tensiones innecesarias en la opinión pública, sin embargo, no quiere decir que perdamos el espíritu crítico con lo que está sucediendo en la UE. Alemania tiene perfecto derecho a defender un modelo de política económica de austeridad ultraortodoxa., en defensa de sus intereses nacionales, si en el Consejo con sus votos y los de otros Estados que piensan como ellos, les concede la mayoría suficiente. Son las normas del juego instituidas por el Tratado de Lisboa. Se podrá estar o no de acuerdo, pero si se disiente solo queda la salida del club. Otra cosa bien distinta es marcar las cartas de la partida para hacernos trampa a todos. Algo a lo que las autoridades germanas haciendo uso de su poder económico y político se han acostumbrado con la inestimable complicidad del Banco Central Europeo. Lo hicieron con los test de estrés, una parodia hecha a medida de sus bancos. Lo hicieron cuando sus maltrechos bancos precisaron ayudas públicas y lo contabilizaron como deuda privada, cuando ahora pretenden que España lo asuma como déficit público. Lo repitieron en la intervención de rescate en Grecia, siendo sus bancos de nuevo los más expuestos a la quita, al aumentar los montos de ayudas que pagaremos entre todos. Y nos vuelven a engañar en Chipre, sin dar siquiera la cara al negar que ha sido su ministro de Finanzas, Wolfang Schäuble quien impuso en el Eurogrupo  al FMI y al BCE los intereses sobre depósitos de menos de 100.000 euros. La Comisión Europea en nota de prensa oficial ha dejado muy claro quiénes han sido los responsables de tal despropósito.

Tan indigno y vergonzante está resultando el episodio chipriota que todos los protagonistas desmienten su participación en el desaguisado. Lo negó la cancillerMerkel que culpó al gobierno chipriota, éste a su vez culpó a la troika y ésta al BCE, quien finalmente recurrió al malo oficial de la película, el FMI. Éste ni ha podido defenderse, dado que su directora está demasiado ocupada en su país al ser investigada por las autoridades galas. Algo ya tradicional en un organismo dirigido en sus tres últimos mandatos por imputados por delitos penales varios –RatoStrauss Kahn y Lagarde -. La vergüenza chipriota no ha dado a su fin, sigue el corralito, el parlamento chipriota ha votado en contra de las condiciones del rescate y la troika les ha amenazado con la quiebra, lo que podría significar su salida del euro. El mundo nos mira sin entendernos mientras vamos dando lecciones de civismo y urbanidad en el exterior y dentro dejamos a los pies de la miseria al pueblo chipriota. Europa muere a manos de políticos pigmeos sin perspectiva de cambio y entre los europeos la germano fobia y los populismos siguen ganando adeptos.

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14
mar 13

Una Europa de saldos en venta

El emir de QatarHamad bin Jaliga al Thani, compró la semana pasada un total de seis islas griegas ubicadas en el mar Jónico por el precio de 8,5 millones de euros. Europa está en venta, sin anuncios expresos, de la peor de las formas maneras, a precio de saldo y al mejor postor. La crisis económica, la insolidaridad entre socios y la falta de liderazgo e ideas políticas, nos ha abocado a contemplar sobre nuestro paisaje la llegada de toda clase de especies carroñeras.  Y lo más grave es que los oportunistas compradores provienen de allende nuestras fronteras y, en muchos casos, se jactan de incumplir nuestras normas y ni siquiera de mostrar el mínimo respeto a los derechos humanos.

En España, la creación de la Sareb (Sociedad de Gestión de Activos Inmobiliarios), el mal llamado “banco malo” supone una tardía rendición incondicional ante todo tipo de fondos de inversión de dineros de todo tipo de pelaje y condición, de cuya procedencia legal mejor no preguntar. 300.000 millones de € en activos inmobiliarios muchos de los cuales nunca deberían haber visto la luz, pero acompañados de tantos otros de indudable valor, que de la noche a la mañana han visto reducida su tasación un 70% de su precio contable. Suelos muchas veces en lugares envidiables perfectamente válidos para ejecutar proyectos de transformación del tejido productivo del país.  Sectores innovadores, centros educativos, clusters empresariales o instalaciones sanitaria o de asistencia social podrían haberse visto beneficiadas de este excedente de activos, si se hubiera trabajado desde las administraciones públicas de manera coordinada en la búsqueda de financiación ad hoc. Nadie ha hecho su labor y ahora nos encontramos con la única salida posible: la venta a saldo y al mejor postor, con la aberración del proyecto Eurovegas de Alcorcón como mascarón de proa de la subasta puesta en marcha.

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En Atenas, MadridRoma o Dublín, equipos de especialistas en distressed assets(activos rebajados de precio por la crisis) pululan por las sedes de empresas al borde de la quiebra rastreando en las cenizas de la crisis en busca de valor. El deterioro es tan tremendo que incluso empresas potentes no pueden financiarse. Los bancos desinvierten, dejan de refinanciar, es el momento de las “financiaciones especiales y flexibles” que han puesto su radar en Europa y España es el país de la periferia europea que más volumen de negocio les ofrece. Son momentos excelentes para compradores globales de distressed assets. La capitalización bursátil de empresas no financieras y bancos se sitúa un 25% por debajo de las cumbres eufóricas de la burbuja, tras dos años de miedo escénico en la zona euro.

El euro empieza a depreciarse de forma acelerada tras perder el 20% de su valor frente al dólar en tres meses. Inversores internacionales esperan hambrientos la venta de activos bancarios –principalmente créditos a empresas– que Morgan Stanley calcula que pueden ascender a tres billones de dólares. Los inversores no sólo son fondos de Wall Street y la City. Llegan multinacionales y fondos soberanos desde China y otros países asiáticos en busca de empresas energéticas o de infraestructuras y logística, que, desde Lisboa a Atenas, están siendo subastadas a precios bastante inferiores a lo que se consideraba su valor. Tres empresas de energía europeas han sido vendidas en los últimos meses a inversores chinos, la última de ellas, una participación del 21% en la eléctrica portuguesa EDP, adquirida el mes pasado por la china Tres Gargantas (Three Gorges). La empresa de bienes de equipo china Shandong acaba de comprar al fabricante italiano de yates de lujo Ferretti.

A estos fondos hay que unir las nuevas ofertas de empresas privatizables a precio de ganga por gobiernos con necesidad urgente de vender, desde una eléctrica portuguesa, una playa en Rodas o un parador en un palacio castellano. Se buscan joyas en sectores como logística y transporte, alimentos y turismo. La crisis está creando una amplia gama de oportunidades con precios de activos muy deprimidos y los fondos de private equity han aumentado su presencia. A medida que crece la desconfianza de la gente y el entorno se vuelve negativo aumentan las oportunidades de comprar empresas buenas a mejores precios. Las gangas están al orden del día y perpetuar la crisis se ha convertido en un objetivo a largo plazo de esa especie nueva de tiburones financieros. Existen en la actualidad fondos llamados de “situación especial”, creados desde el inicio de la crisis que cuentan con más de 1.500 millones de euros para invertir en activos en apuros en España, Italia e, incluso, Grecia. En España el objetivo está puesto en empresas de tamaño bastante grande en todos los sectores, desde materiales de construcción a alimentos o comercio al por menor. No se trata de inversiones a largo plazo, sino claramente oportunistas, buscan la especulación ante la enorme carencia de financiación que asola Europa.

Los fondos buitre que se perciben como salvadores en empresas asfixiadas y atemorizadas, no son sino operaciones forzadas, tanto en las privatizaciones como en las ventas de activos bancarios. Es evidente que si se hubiesen condicionado los rescates a los bancos a la concesión de créditos a la economía productiva, no sería necesario vender activos en apuros a precios de saldo. Así las cosas, a los ciudadanos nos sigue quedando como la opción última el recurso del pataleo. Estamos asistiendo a un fenómeno que no por reciente deja de tener valor. La presión social y su propia crisis, ha situado a los medios de comunicación en una suerte de reanimación de su papel como elemento fiscalizador del poder político.  Si la prensa se reconcilia con el ciudadano tenemos todos una oportunidad para frenar esta especie de mercado persa de chollo al que puede verse convertida la Europa empobrecida. En la denuncia de los expolios radicará la defensa de lo público.

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06
mar 13

Del inviable camino del chavismo sin Chávez

Ha muerto Hugo Chávez, personaje tan excepcional como relevante en la última década en América Latina. No caeré en el ejercicio estéril de realizar juicio de su trayectoria, ni dedicar adjetivos críticos o laudatorios al fallecido. Creo que eso le corresponde a los historiadores y a sus seguidores u opositores. Me parece más útil para aquel que se tome el trabajo de leerse estas líneas tratar de analizar las consecuencias futuras de la desaparición del presidente venezolano en su país y, por ende, en el conjunto de la región. Dado que Chávez tuvo una clara intención de trascender con su proyecto político entre sus vecinos y que jugó a su manera un papel en el escenario internacional, conviene cuestionar las posibilidades de continuidad del régimen chavista o de su llamada revolución bolivariana. Estamos ante la típica reflexión de las opciones que le quedan a la obra política de sobrevivir a la muerte de su creador. Cuando el personalismo y el liderazgo carismático se extreman hasta los límites de la sublimación resulta más arriesgado e incierto el camino hacia un futuro sin el inspirador y director de la marcha. Esa es la primera conclusión que podemos extraer, que difícilmente puede sobrevivir el chavismo o la llamada revolución bolivariana sin Chávez.

No entraré tampoco a evaluar la pureza democrática de la República Bolivariana de Venezuela, pero es evidente también que su Constitución y las reformas políticas, económicas y sociales introducidas durante el mandado del presidente Chávez, componen una suerte de sistema personalista hecho a la medida de las ideas y doctrinas de su líder. Sin ese sustento todo tendrán que ser apelaciones nostálgicas al caudillo libertador. Porque sin duda alguna desde su referencia mítica a Simón Bolivar, la trayectoria de Hugo Chávez se entiende desde el concepto cuadillista militar que desde posiciones sociales de defensa del pueblo, se arroga el gobierno. En esa línea, sea en Europa, América, Asia o África, los ismos ligados a un nombre y un apellido se van diluyendo a medida que la memoria borra los otrora egregios pasos del autor. El stalinismo, leninismo, maoismo, mueren a la misma velocidad, que el franquismo o el pinochetismo, salvedad expresa y cierta del peronismo que se ha convertido en Argentina en una suerte de panpartido nacional, pero que no llega a componer un régimen político como hasta la fecha lo era el chavismo. La pureza de las ideas y de la aplicación de las políticas, sean estas positivas o negativas, tienen que ver con el adn de su fundador y se van apartando de la pureza a medida que tienen que ser interpretadas por otros dirigentes que las amoldan a su particular visión y circunstancia. Es obvio y lo repito, que nada volverá a ser igual en Venezuela sin Hugo Chávez por mucho que sus correlegionarios y posibles sucesores se empeñen en vender la tesis del continuismo.

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Pero en realidad ¿qué podemos decir de cómo quedan las cosas en Venezuela sin Chávez? Lo primero que lo sustancial de la idiosincrasia geopolítica del país no variará, es decir, los venezolanos para bien, pero también para mal, seguirán reos de su principal recurso, el petróleo que les da la riqueza pero les acarrea todas la inestabilidades de su historia. Por tanto, su suerte sí le importa al mundo, muchas miradas tan interesadas como poderosas, estarán pendientes de la deriva que tome el país caribeño. No estimo posible ningún tipo de injerencia directa y explícita en lo que pueda suceder en Caracas, pero sí todo tipo de presiones de vecinos y potencias para que el futuro gire en uno u otro sentido. Bien es cierto, que estamos asistiendo a la crónica de una muerte anunciada y que en el transcurso de la larga agonía cubana de Chávez ha dado plazo para que tanto los chavistas como la oposición han tenido plazo para preparar el nuevo escenario en una especie de pacto no escrito. Todos se saben débiles ante el futuro, el chavismo porque sin su líder no sabe si tendrá garantizado ese suelo fijo electoral por encima del 30% que aseguraba el líder bolivariano y la oposición porque seguir unida y con un líder solvente les va a resultar difícil: evidentemente contra Chávez vivían mejor.

Pero vayamos por partes, en el bando bolivariano, Chávez teóricamente ha dejado las cosas atadas y bien atadas – aunque ya conocemos en España el significado de estas situaciones -. Optó por un sucesor continuista pero moderado, el más dialogante de sus colaboradores y, por tanto, capaz de tutelar un proceso de transición ordenado sin claudicar de los principios. La única duda a medio plazo es el papel que los militares más radicales puedan tener si el régimen se suaviza tanto que vean correr peligro sus prebendas. El actual ministro de Defensa DiegoMolero, de tintes caudillistas, costumbres ultrarreligiosas y pasión extrema bolivariana, será un elemento fundamental en este proceso. De no suceder nada extraordinario, será sin duda Maduro el candidato electoral del Movimiento Bolivariano ya que lo dejó proclamado en vida el presidente Chávez en la víspera de su viaje a Cuba para ser intervenido de su mortal cáncer. Las previsiones electorales apuntan a una victoria de Maduro en un país que dentro de un mes (30 días es la previsión constitucional dado que Chávez no llegó a tomar posesión del cargo) estará aún en estado de shock por el fallecimiento del líder bolivariano. El cambio al que el fallecido presidente sometió a su país es demasiado fuerte como para que en tan corto plazo, se produzca un giro de 360 grados en la dirección política en Venezuela. Las sucesivas citas electorales, legislativas o federales, nos marcarán el verdadero ritmo de esta transición poschavista.

Enfrente la oposición tiene muchos más riesgos de fragmentación que el gobierno. Henrique Capriles, el último aspirante derrotado por Chávez, alcanzó unos más que razonables resultados y ha logrado aglutinar en torno a su persona una opción moderada de cambio tranquilo en el país. Sin embargo, muerto Chávez los partidos tradicionales, antagonistas históricos entre ellos, pueden tener la tentación de hacer la guerra por su cuenta. Es muy probable que Capriles tenga una segunda y última oportunidad, pero igual que en el chavismo nada volverá a ser igual sin Chávez, la oposición irá paulatinamente reubicándose en sus viejas bancadas, a no ser que los bolivarianos radicalicen las acciones de su gobierno. La región observa dispar las consecuencias de este fallecimiento. Los que más pierden, los ALBA que se quedan huérfanos a la espera de que alguien ocupe el liderazgo revolucionario. Pierde a su líder ideológico y, sobre todo, al financiador de la mayoría de sus proyectos. Cuba, sin duda, es quien más pierde, con un régimen que encontró en la Venezuela chavista una bombona de respiración asistida a un régimen con Fidel desaparecido y Raúl en prejubilación. Quien puede aspirar a suceder al frente del impulso revolucionario a Chávez es el  reelegido presidente ecuatoriano, Rafael Correa, tan carismático como el Comandante venezolano, pero con más problemas económicos en su país. El papel de la presidenta argentina Cristina Fernández, gran amiga como su fallecido esposo de Chávez, seguirá siendo de fiel aliado de los bolivarianos, pero manteniendo su margen de independencia y distancia con los países ALBA. Pero sin duda, tratará de ocupar el espacio regional de mensaje populista que tan buenos resultados le da en su patria.

Las principales potencias latinoamericanas, la del norte México y el sur Brasil, tienen planteamientos de formal respeto al proceso sucesorio de Chávez y para ambas una transición sin sobresaltos y que modere la política exterior venezolana será vista con buenos ojos. De los extraños compañeros de viaje buscados por Chávez en su andadura internacional, tipo Irán o China, nunca tuvieron consistencia ideológica por más que se empeñara en revitalizar la vieja política de los no alineados. Regímenes tan alejados del respeto a los derechos humanos tendrán poco que decir, salvo las relaciones comerciales y de intercambio de recursos lógicos, en el futuro de Venezuela. En resumen, tras Chávez solo caben dos caminos: radicalizar sus postulados, y él mismo fue suavizándolos en vida, o abrir un proceso de transición que respetando inicialmente los fundamentos de la constitución bolivariana, permita una convivencia más armónica con las formaciones políticas opositoras. Venezuela está partida en dos entre los amantes y detractores del legado de Hugo Chávez, hoy en plena convulsión por la desaparición de una personalidad tan arrolladora, se abre un inmenso vacío que ocupará quien con más capacidad sepa guiar los destino de uno de los países más ricos de la Tierra.

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