
Cómo
me fascinan
los museos de ciencias naturales,
con sus probetas y sus experimentos
hundidos en formol.
Animales disecados
y ese olor a vida detenida…

Por la noche, mientras dormía,
se ha caído un plato
en la cocina.
(Se ha hecho añicos en el suelo).
Entre sueños
he imaginado que un ratoncito
se ha cortado la patita
jugando entre
los restos.
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Entre sueños
he buscado el significado
de una palabra concreta
en mi mente
dispersa.
(Nunca la encuentro).
La luna llena,
(ovillo de lana con la que los gatos juegan),
ilumina la estancia.
Una zapatilla volcada en el suelo,
un calcetín bajo
la cama.
Y en la cocina por la mañana,
un reguero de sangre
seca.

Era
un bicho raro
que no hacía daño a nadie.
No le interesaba el colegio.
Era un bicho raro pero no era tonto.
En su barrio le dijeron Patinar o morir.
Y él no hizo ni una cosa ni la otra.
Pisó un limaco y se resbaló.
Tenía un gran sentido de la venganza.
Quiso ser luz pero recibió
un puño en toda
la cara.

He bajado a comprar
Un cuento sin pagar
No tiene moraleja
Principio ni final
Es de muchos colores
Brilla en la oscuridad
Cuando llueve se moja
Como los demás
Arrástrate y vuélvete a arrastrar
Que los arrastraditos
No saben andar
Arrástrate y vuélvete a arrastrar
Que los arrastraditos
No saben bailar
He bajado a comprar
Un cuento sin pagar
Que dice tonterías y no dice la verdad
Huele a bizcocho y crema
Se puede congelar
Cuando llueve se moja
Como los demás
Arrástrate y vuélvete a arrastrar
Que los arrastraditos
No saben andar
Arrástrate y vuélvete a arrastrar
Que los arrastraditos
No saben bailar

Sentado en la grava fresca
de una carretera
en obras
busco una palabra
concreta.
Busco una palabra que defina
este infierno que nos
rodea.
Quiero irme a vivir a otro planeta.
Lo tengo y no lo tengo
claro.
¿Cuándo
un montículo
deja de ser un montículo
y se convierte en una montaña?
¿Cuándo se convierte un charco en un lago?
Reza un texto en un cartel:
SI CAMBIAS TU CONTRATO TENDRÁS MÁS DATOS.
¡Datos infinitos!
¿Te imaginas qué pasada?
¿Te imaginas poder navegar sin límites?
Imposible de imaginar…
Si hay algo que me gusta de mi mundo
eres tú corriendo con una bolsa
de galletas entre las
manos…
O cuando se te cae
una radiografía en un sobre
al suelo…
Creo que nada más.

Su pasión
por el mal me fascina.
Pamplona es como un puerro.
Pamplona no se congela.
En Pamplona:
La comida de los gatos se la comen las palomas.
Tres calvos detrás de tres rubias comen trigo en un trigal.
Una rusa de Osasuna celebra una victoria
trabajando.
A este poema le han caído tres rayos
y tres reaccionarios.
¡Aupáupa!