
Un viejo profesor de literatura
que tiene edad de dar de comer a las palomas,
que tiene edad de mirar obras,
que le cuelgan demasiado
las pelotas.

¿Recuerdas a mis amigos del pueblo?
Yo sí los recuerdo…
Creo que hubo una parte injusta en mi proceder con L.
…
Si no sabes de qué hablo, si crees que miento
y que no escribo bien, sal de mi poema.
No entres más, no merece la pena.
No merece la pena si no consigo que lo entiendas.
¡Sal ya y no vuelvas!

Tengo ganas de echar la grava.
Como tú aquesta mañana.
Cierro la ventana.
Quel viento no sea un problema en mi casa.
Mando callar a la nevera.
Riego mis plantas.
Intento acordarme del infierno.
Intento acordarme pero no puedo.
¿Pregunto?
-Contesto.
¡Grito!
Sí, asiento.
Todo lo que hago es pensar.
Pienso en mí todo el rato.
De ti casi no me
acuerdo.