
Que yo recuerde, antes los perros
no llevaban abrigos
en
invierno.
Dijo un borracho que criaba
cuervos.
Murió de viejo,
pero antes de morir
dijo algo más.
El capitalismo es un gigante
que
o lo abrazas.
o te aplasta.
Nunca podrás vencerlo.

Ha bajado de su platillo volante, es un alienígena rollizo.
Tiene pinta de enrollado, no le hacemos caso.
Lo matamos para luego hacer
un guiso con su
carne.
Tenía algo importante que decirnos.
Nunca sabremos esa cosa tan importante que tenía que decirnos.
¿Que cómo sé que tenía algo importante que decirnos?
No lo sé, qué pasa.
¿Me vais a cocinar a mí también?

Hacerse mayor son palabras mayores.
Transformémonos.
Tenemos que transformarnos.
Mirémonos en ese espejo en el que nos vemos más guapos.
Mirémonos y preguntémonos:
¿Zanahorias?
¿Te gustan las zanahorias?
Hacerse mayor son palabras mayores.
Organicémonos.
Tenemos que organizarnos.
Mirémonos en ese espejo en el que nos vemos más guapos.
Mirémonos y preguntémonos:
¿Zanahorias?
¿Te gustan las zanahorias?

A Floralys le gustaba pasear con un látigo.
Llevaba medias de vinilo, botas rojas largas y una gorra con visera.
Un buen día, cerca de una tienda de mascotas,
una poli pelirroja y pecosa le pegó
una paliza brutal.
La mandó al hospital con seis costillas rotas y rota la nariz.
Cuando fui a verla a la unidad
de cuidados intensivos
Floralys estaba
dormida.
Me dijeron
que respiraba con dificultad,
que amaba la violencia y que agradecían mucho mi visita.
De pronto Floralys se despertó y me dijo:
Únete al movimiento STOP PARÁSITOS.
Únete al SINDICATO DEL CRIMEN ORGANIZADO.
También me dijo con los labios estirados,
con lo que parecía ser una sonrisa
estampada en su rostro.
Te
regalan el látigo,
las medias de vinilo y un par
de botas rojas
como las
mías.