POR TODA LA ETERNIDAD

Yo soy vosotros si me lo dice un camarero.
No soy una farmacia, soy un herbolario.
Mis malos propósitos no se los cuento
a nadie.

No me fío de nadie.
Nadie es voluble.

Nadie es débil.

¿Que qué tal estoy hoy?

Pues hoy estoy más triste que un árbol de Navidad.
Y para colmo el marido de mi prima es médico.

Pero me daría pena morir, desaparecer,
porque me lo paso muy bien
viviendo.

(Así en general).

No me gustaría
dejar de divertirme
por toda la eternidad.

NO DEJA DE LLORAR

Mi pobre ropita húmeda está solita en el balcón.
Pasará la noche en vela, helada
y colgada del tendal.

Me da
pena abandonarla
y no dejarle pasar la noche a cubierto
en el calor de mi
hogar.

Pero es que todavía no está seca.
Mañana lo estará y entonces entrará.

(Ha llovido toda la noche).

Mi pobre ropita húmeda está solita en el balcón.
No deja de llorar, digo de llover.

ACABA EL AÑO 2024

He cambiado mi contraseña de Gmail.
He soñado que tenía una espinilla en la barbilla.
En mi sueño, el suelo resbaladizo se movía contra la pared.

En mi sueño todo era al contrario, todo era al revés.

Salgo a la calle.

A lo lejos, en la carretera, un TONTO desde su TONTOMÓVIL
utiliza el claxon para saludar a otro TONTO.

HABLANDO DEL TIEMPO (CON MI HERMANA ROSA)

Cuando
me muera quiero
que me quemes, y que mis
cenizas las entierres en esa pequeña
parcela del cementerio del pueblo que de pequeños
reservamos para nuestro
perro.

¿La recuerdas?

Cerca de allí solo había monte.

A veces el viento recorría los campos
y a veces llegaba hasta
el
bosque.

A veces el viento se colaba en el cementerio
y acariciaba las tumbas.

Te recuerdo y te imagino allí rezando y mirando ese viento.
Hablando conmigo, hablando del tiempo.

Mirando esa pequeña parcela en la que solo
crecía hierba y que nadie
jamás
había pisado.