
Soy
un alegre capullo.
Descontradigo a todo el mundo
a pesar de que no exista en castellano el verbo
descontradecir.
Miento
todos los días.
Miento diariamiente.
Limpio la televisión, nunca la enciendo.
Me pinto rayas de coca mala con mi tarjeta sanitaria.
Sí, qué pasa, soy un alegre capullo.
Descontradigo a todo el mundo
e invento frases
como:
Abro la boca e invito salir a
una mosca empas
tada.









