
Una careta dada la vuelta.
Una careta blanca.
Una careta que acumula polvo y me habla:
No todo es lo que parece.
Mi cara dada la vuelta es polvorienta.

Hola, me llamo Txema Maraví y soy gel hidroalcohólico.
Hola, me llamo Txema Maraví y soy un hidroavión.
Por fin llego a casa y por fin me quito
mis pantalones llenos de
droga.
Me pongo el pijama y me voy a la cama.
Ya mañana babearé en la ducha.
Ya mañana lloraré en la
ducha.
Y mis babas,
y mis lágrimas se colarán por el desagüe.
Luego,
me miraré en el espejo empañado del baño
y pensaré que soy más joven,
que soy más guapo.
Y habré soñado que cuidaba de un insecto enano,
que lo quería mucho y que le daba de comer,
que lo acariciaba hasta que un día
sin querer,
lo aplasté con la mano y lo
maté.

Ayer, pedo monumental, antológico,
un hito en la historia de mis
borracheras.
Hoy, carrera de coches ilegal,
en
un polígono industrial.
Me fumo un porro porque si no me lo fumo pierdo.
He ganado un trofeo de latón y una botella de Jack Daniel’s.
Hoy me la pillo de nuevo, pero primero,
a casa del camello.
Voy mirando al
sol.
Vuelvo mirando al suelo.