UN MONTÓN DE MINI MOCHILAS DE COLORES

Un
ilicitano que
visitaba Barcelona y que paseando por la rambla de Cataluña
pasaba más desapercibido que un teléfono móvil negro
sin batería con funda negra sobre una mesa
negra me dijo:

Los turistas de Barcelona huelen a mierda.
Huelen muy mal.
Huelen como a pedo rancio y a sudor.

Me
lo dijo casi llorando
mientras se bebía una lata de cerveza sin alcohol.
Delante de nosotros un montón de niños jugaban en unos columpios.
Un montón de mini mochilas de colores
reposaban en un banco
cercano.

ES, ERA Y SERÁ POEMA

El acicate
que yo tengo no tiene parangón.
Cuando miro algo y ese algo me genera una nostalgia
insoportable.

Ese lugar es poema.

La cometa no volaba en la playa
pero sí lo hacía en la
montaña.

La cometa era poema.

Retuerzo el pescuezo del volátil sin hacer ruido.
Todo esto y mucho más, todo esto
y ese lugar será poema.

NECESITO PALOMITAS

Hoy
es festivo aquí en Catalalandia.

Hoy es festivo aquí en el barrio de Gracia
y yo necesito un loro que me ayude
a pelar pipas de
calabaza.

DIGUES NO A LA SALUT ha sido mi proclama este fin de semana.

En la calle
un perro caga en una cuesta
y su mierda redonda y seca rueda y rueda.
En una esquina un montón de palomas comen palomitas.

Necesito un loro que me ayude a pelar pipas.
Necesito palomitas.

LA ISLA INCENDIADA

En
la isla incendiada vive gente.
También viven palomas que comen gusanos de tierra.

En la isla incendiada (siempre está en llamas),
todos tocan las cartas y todos tocan
el violín.

Tocar una baraja de cartas es como tocar un violín.
La baraja es una herramienta y con ella
te puedo hablar de tu pasado,
presente y futuro.