
El
exoesqueleto
de una cucaracha
cubierto de tela de araña.
Una mosca de burro en la pierna.
Una rata calva.
Tiene cara de cuerva.
Tiene cara de pingüina esa rata.

Piernas
blancas llenas de manchas.
Piernas blancas llenas de moratones.
Verano.
Perros con la lengua fuera todo el rato
y en unas escaleras, una pluma
de pájaro.
Estrés térmico.
Una cucaracha se muere desde hace tres días.
Una cucaracha se muere cerca de
una potada seca entre dos
charcos de sangre
seca.
No me apetece cocinar.
Doce putos nigiris a precio de Expat.

Lo tuvimos entre las manos.
Lo tuvimos pero lo dejamos volar y voló.
Recuerdo
los paseos contigo
y cruzarnos con una planta
que olía a mierda de
perro.
Y jugar a nada en tu finca.
Y recoger palos del
suelo.
Decías que la pena era mi guía.
Que yo sólo me guiaba por ella.
Pero
la verdad
es que me dabas gustito,
que me gustaba estar contigo
Que me hacías sentir bien.
Y así era.

En
el tercer piso
de un edificio de la calle Verdi
alguien come, caga y ve la televisión.
Incendio de nieve.
Borrasca de piedra.
Tormenta de niebla.
Ventisca de fuego.
Un hombre mata a otro hombre.
Un hombre mata a una mujer.
Dos hombres se matan en un accidente de coche.
Tres hombres se pierden en el monte.
Eso
pasa en la tele.
Y en la propia calle Verdi.
Los pájaros mudan sus plumas de colores.
Una mujer lanza un hueso de melocotón chupado desde su balcón.
Una paloma se tropieza con un tenedor de plástico blanco impregnado de salsa rosa.
Un grupo de turistas catalanes forman un ente viscoso tonto.

Quiso
mucho y obtuvo poco.
Quiso poco y obtuvo mucho.
Fue chico de ciudad o de pueblo.
Tuvo y retuvo cara de acelga toda la vida.
Dejó una nota:
Los plátanos
se apoyan en las cebollas.
Las naranjas se apoyan en los puerros.
Es la fraternidad de los alimentos.
Lo que debería ser entre frutas y verduras.
Y si algo se pudre se acaba muriendo.
Y si algo se pudre contamina
al resto.