
Una gallina zalamera le dice a otra gallina clueca.
- Como seas tan sosa te va a caer un buen paquete.
- ¿De grano? – Contesta la otra gallina.
- No, de sal.
Mientras tanto un gallo mancebo le dice a Gallo Prudencio.
- Ese niño del granjero se caga cuando le sale de los cojones.
- Calla, calla. Cierra el pico. – Le contesta Gallo Prudencio.
A escasos metros de allí, en un muro de piedra, conversan dos
lagartijas. Una lista y la otra fumadora empedernida.
- ¿Ves ese agujero negro del suelo? Cada vez que lo veo me mareo.
- Esquívalo pero no lo mires demasiado. – Contesta la lagartija lista.
A todo esto, un trozo de teja rota cerca
de donde las lagartijas conversan
reflexiona.
- Un trozo de teja mudo es un trozo de teja que piensa.









