
Mira estas flores.
Sí, son bonitas.
No, no son
tuyas.

Soy
un alegre capullo.
Descontradigo a todo el mundo
a pesar de que no exista en castellano el verbo
descontradecir.
Miento
todos los días.
Miento diariamiente.
Limpio la televisión, nunca la enciendo.
Me pinto rayas de coca mala con mi tarjeta sanitaria.
Sí, qué pasa, soy un alegre capullo.
Descontradigo a todo el mundo
e invento frases
como:
Abro la boca e invito salir a
una mosca empas
tada.

Camino lento.
Por la derecha me adelanta
un viejo borracho en silla de ruedas.
De
pequeño
no sabía qué hacía
en un mundo de tonos marrones,
pesadas alfombras y persianas de madera.
No sabía por qué había ido a parar allí.
Nadie me preguntó antes
de nacer.
Ese viejo borracho es un punto en el horizonte.
A este paso nunca llegaré
a casa.

Mi tercer día sin dormir no es mi mejor día. – Me dijo.
Yo sólo me fijaba en su camiseta que ponía:
SEA
SUN
SAND
Me lo imaginaba caminando por la playa descalzo,
con unos pantalones de lino blancos,
sin camiseta, moreno como
un grillo.
Mi tercer día sin dormir y voy a por el cuarto.
SEA
SUN
SAND
SEA
SUN
SAND todo el rato.