La generación inquilina no está dispuesta
a cambiar sus hábitos de pagar
todos los meses el
alquiler.
Exige pagar todos los meses cueste lo que cueste.
La generación inquilina aceptará cualquier subida
de la renta de alquiler si no le queda otra
que aceptar cualquier subida de
la renta de alquiler.
Caminará de puntillas por casa
para no
desgastar el suelo del piso.
No tocará las paredes ni las ventanas.
No saldrá jamás de lo que su casera llama
“La finca”.
