
Conocí
a un hombre
hecho de mierda.
Era muy pequeño.
Bailaba en la palma de mi mano.
Bailaba, bailaba, bailaba todo el rato.
Así era él.
Mi pequeño amigo.
El hombre de
mierda.

Conocí
a un hombre
hecho de mierda.
Era muy pequeño.
Bailaba en la palma de mi mano.
Bailaba, bailaba, bailaba todo el rato.
Así era él.
Mi pequeño amigo.
El hombre de
mierda.
Soy de mi pueblo de toda la vida. Ver todas las entradas de Txema Maraví Artieda