
Un vizconde bizco
me dijo un
día:
- Soy un loco dembudo en la testa.
Yo no quería darle la razón y por eso se la di.
- Eres un loco dembudo en la testa.
A lo quel loco dembudo en la testa y bizco vizconde contestó:
- Gracias por darme la razón como a los locos, pero a mí no me sirve.
Y me devolvió la razón.
