Felicidades, maestro

Existe una carencia algo extraña en los diccionarios respecto a los términos y las expresiones del cine y la televisión. Es como si hubiera algún reparo en que palabras del sector pasen al idioma, seguramente porque muchas de ellas proceden del inglés. Pero no siempre es así.

La aparición del pelotari Mikel Goñi en Mi querido Klikowski , por poner un ejemplo, se le conoce con la palabra cameo . Todavía no ha entrado en el diccionario de la lengua, pero ahora que en uno de los sillones de la Real Academia de la Lengua se sentará el maestro José Luis Borau, esto seguramente va a cambiar. Esperemos que se incluyan muchos términos cinematográficos y del mundo audiovisual que están introducidos en el castellano pero que los académicos apartan con recelo. No queda claro si éste viene provocado por el inglés o por un lenguaje que muchos de ellos no controlan y, por lo tanto, temen.

Pero la noticia del ingreso de Borau, creador de filmes de referencia de nuestro cine y de la entrañable serie Celia para televisión demuestra que por fin han comprendido que no pueden seguir marginando la imagen como el lenguaje más importante del siglo XXI. A la literatura le aguarda un brillante futuro pero, seguramente, estrechamente relacionado con los medios audiovisuales en cualquiera de sus expresiones. Unos vivirán las obras literarias del futuro mirando una pantalla de televisión y otros lo harán siguiendo las evoluciones más o menos interactivas en las playstation de última generación que nos aguarden. Como uno de los alumnos de Borau, siento orgullo de ver al narrador visual de historias sentado en el banquillo que Fernando Fernán Gómez consiguiera como escritor. Pero estoy convencido de que la conquista académica de los actores también está a punto de producirse. Felicidades, maestro.

2 comentarios sobre “Felicidades, maestro”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *