Humor con perejil

Desde los comienzos de la tele, el humor ha sido uno de los ingredientes principales de la programación. Son tan insustanciales como lo puedan ser el monitor y la antena o el espectador y su sofá. Con intención humorística nacen programas como el Club de la comedia o el recientemente finiquitado El rey de la comedia de TVE. La búsqueda de la risa en el espectador es un ejercicio que no conoce edad. Los payasos de la tele se dirigían al público infantil y acababan atrapando también a los mayores. El humor televisivo contó con parejas legendarias: Martes y trece y Tip y Coll hubieran sobrevivido -y de hecho lo hicieron- también sin la tv porque su espíritu de improvisación e inteligencia nacía del teatro mismo. Otras parejas, sin embargo, tipo Cruz y Raya y Los Morancos, han permanecido durante décadas rellenando la inevitable cuota humorística con que los programadores creían suficiente para su programación. El humor en la vida como en la tele vale su peso en oro o es el perejil en los platos de Arguiñano. Esto lo sabe bien Karlos que lleva ya media vida grabada por las cámaras seguramente porque cree en lo que hace y, por el mismo precio, contando chistes. Hace poco hacía la reflexión de que llevaba varios miles de chistes contados en tv. Ayer homenajeaba entres sus pucheros a Chiquito de la Calzada, el humorista más imitado por compañeros y público de la historia y, sin embargo, desaparecido del circo mediático.

Hay, claro está, otros espacios de humor incierto. Ése lo practican, por ejemplo, los del Tomate cuando envían sus condolencias al torero José Ortega por la muerte de su madre o cuando Jorge Javier acusa a la competencia de cocainómanos. Entonces uno no sabe si va en serio o va a soltar una carcajada a la cámara mientras dice “¡qué es una broma!”.

3 comentarios sobre “Humor con perejil”

  1. Hola Javier ya pensaba que nos habías abandonado. Espero que hayas tenido una buena razón para faltar a tu cita durante tantos días. Un saludo.

  2. Pues sí Telmo. Mi ausencia está justificada. Tengo la costumbre de irme de vacaciones en diciembre para evitar tumultos aunque este fin de semana lo pasé en Madrid y había más gente que en las costas mediterráneas en pleno agosto. Gracias por el recibimiento. Para mí comienza el curso ahora así que prometo esforzarme. Salud Telmo. Te sigo esperando en el blog.

  3. Javier me alegro de tu vuelta, se te ha echado de menos .
    Aprovecho para desearte unas felices fiestas de Navidad en compañia de tu familia y de tus amigos.
    Saludos cordiales tu compañera de blogs,ondo pasa 😉
    Maika

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