El canto suicida

Hay años en los que el panorama televisivo parece que es siempre el mismo. La programación se repite y las ofertas son como en el tute: sota, caballo y rey. Los reyes son chicos del tomate creando falsas expectativas sobre personajes cuya vida se encuentra masacrada por la atención exagerada de los medios: tipo Pantoja y Campanario; estén en la cárcel, caso de Julián Muñoz; sean duquesa de Alba o se haya maltratado, o no, a la hija drogadicta de un torero, como fue el caso de Carmen Ordóñez. Luego está Yo soy Bea, que después de 200 capítulos sigue más o menos en el mismo lugar en el que la dejó el que ya no quiso ver el segundo, pero da igual, porque es la reina absoluta de la tarde. Esta semana nos hemos enfrentado a dos estrenos de series que suponen una apuesta seria para las cadenas. El estreno es el momento más importante de una serie: en un capítulo se tienen que conseguir la aceptación del público y que sus personajes entren por los ojos al corazón del espectador. Antena 3 estrenó en la noche del lunes Círculo rojo , en horario tan estelar que tendrá que competir, ahí es nada, con CSI Las Vegas . Una serie de 16 capítulos cuyos productores prometen no hacer una segunda parte. María Adánez, Carmen Maura, Emilio Gutiérrez Caba y María Botto forman parte del reparto de esta producción de la misma gente que hizo para Telecinco Motivos personales , y de la que ha heredado el tono de intriga y ese ambiente de altos vuelos. También a la busca del público al que le gusta la ficción pero con actores nacionales, en Cuatro estrenaron Cuenta atrás, una serie policiaca que aprovecha el rebufo de House y cuyo primer capítulo permitió al menos que supiéramos cómo serán esos personajes en el futuro. Eso sí: darle el protagonismo al cantante de El Canto del Loco, Dani Martín, es un ejercicio de equilibrismo suicida para el que, fijo, necesitarán la red.

2 comentarios sobre “El canto suicida”

  1. La falta de imaginación lleva a dar el protagonismo de una serie de acción a un «chico malo» estrella de canciones animadas y de miles de veinteañeras morbosas que se mueren por echarle un … vistazo 😀 , en fin se acabaron los tiempos de los caballeros de flores y galanes que abren la puerta al paso de una dama… Sinceramente preferiría un James Bond español del siglo XXI interpretado por un rejuvenecido Arturo Fernandez , se ha perdido la imaginación y lo que es peor, la clase.

  2. Marco míralo por el lado positivo. Mientras está liado haciendo la serie no tiene tiempo de crear engendros tipo «harto de entrar al bar en zapatillas y que me miren mal al pasar» con esa voz nasal tipo Hombres G

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